Que el río ya no es el río
Cada vez son menos las reservas de agua potable y capaces de potabilizarse en el planeta, ya está vigente la guerra del agua y a pesar de ello, las megaempresas siguen contaminando sólo pensando en sus ganancias económicas. Por Abel Lemiña Durante milenios los arroyos, ríos, lagos, lagunas y mares fueron puros, mientras las napas de agua estaban en su estado natural y los acuíferos eran como un gigante tanque cisterna por si alguna vez alguna especie poblaba el planeta y pudiese necesitar de ella.Apareció el hombre y tomó agua entre sus manos y la llevó hasta su boca para saciar su sed. Pasaron los siglos, y la humanidad se adueñó del globo, comenzando a malgastar el agua, creyéndola inagotable.Construyó ciudades a la vera de los ríos, a orilla de los mares, bordeando lagos, sirviéndose de ellos, pero a la vez comenzó a arrojar sus desechos en esas aguas que así iniciaban su degradación. Desechos, efluentes cloacales, y todo lo que se nos pueda ocurrir, tirados bajo la alfombra acuosa que trató en vano de seguir manteniendo su pureza.Hubo más ciudades y más gente, y con la era industrial que no fue acompañada por un pensamiento ecológico, sin un pensar en el futuro, empezaron a dar las estocadas mortales a cientos de ríos y hasta se logró lo impredecible, ensuciar el mar.Entonces vimos morir el Riachuelo porteño, del cual recuerdo que siendo un niño, en Avellaneda estaba el club Regatas, donde los socios iban a practicar remo y en los carnavales se hacían fabulosos bailes a la vera del famoso riacho que inspiró a Quinquela. Pocos años después, siendo ya un adolescente, pude ir a bailar allí, ilusionado por los relatos de los que me llevaban una década, pero grande fue mi desencanto porque el penetrante olor a productos químicos mezclado con olor cloacal hicieron de aquélla noche mi debut y despedida del Regatas de Avellaneda, donde por supuesto ya nadie rema ni nadie baila al aire libre.Sobre las costas del Río de la Plata había balnearios, uno en Quilmes y otros en Núñez y Olivos. Pero llegué al velatorio de sus playas, cuando me llevaron a Quilmes nadie se metía al río por el estado del agua y al poco tiempo me despedí del ese río en una playa creo que era Carrasco, con un zambullón en el río, donde al poco tiempo le colocaron el cartel de prohibido bañarse, aguas contaminadas. Pero no todo fue por estos lares, el ser humano fue nefasto para la naturaleza en donde estuvo, como ejemplo, en 1971 Serrat escribió su recordado tema Mediterráneo y diez años después su inspiración lo llevó en un profundo lamento a componer “Llanto por el mar”, donde dice: “Miradlo, hecho una cloaca, herido de muerte”.Serrat veía morir al Mediterráneo y yo vi morir al Riachuelo y al Río de la Plata.Acá o allá, en nuestro río, en un lago patagónico o en un río en la India, Inglaterra o Taiwán, corren aguas heridas por los humanos, depredador máximo de otras especies, de la propia y del medio ambiente.Así es, Villa Carlos Paz ya no tiene río con agua cristalina ni nuestro Río Uruguay es un cielo azul que viaja. Lentamente vamos acabando las reservas de agua potable, cada día en cada rincón del planeta.Hay pequeñas reacciones de defensa, que son como un David frente al Goliat de las megaempresas, pero David está vivo, y nuestra ciudad comenzó a darse cuenta y hubo una toma de conciencia, de sus errores pasados y del ataque industrial ilegal contaminante. Está David en cada Gualeguaychuense y Goliat vive en la Botnia en la otra orilla del mismo río.
ESTE CONTENIDO COMPLETO ES SOLO PARA SUSCRIPTORES
ACCEDÉ A ESTE Y A TODOS LOS CONTENIDOS EXCLUSIVOSSuscribite y empezá a disfrutar de todos los beneficios
Este contenido no está abierto a comentarios

