Que a los chinos les vaya mejor
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Los padecimientos de Cotapa y el frigorífico San José llegan a su fin. De ambas empresas se harán cargo capitales chinos, en su mayoría. Mientras tanto, siguen pendientes varios puntos referidos a la privatización. ¿Cuánto le costó este capítulo a Entre Ríos? Mario Alarcón Muñiz El gobierno provincial acaba de suscribir el certificado de defunción de una cooperativa que en su tiempo alcanzó gran importancia. De manera simultánea privatizó el paquete accionario estatal de un frigorífico. ¿Volvió Menem? Algún desprevenido podría preguntarlo. Otro ciudadano más alertado afirmaría que Menem nunca se fue. Está escondido detrás de los discursos. Cuando las papas queman reaparece. No él, sino su modelo neoliberal, capitalista, concentrador.El miércoles último reapareció el modelo Menem. Ese día el gobernador Urribarri firmó el decreto de adjudicación de la Cooperariva Tambera Paraná (Cotapa) y el frigorífico San José al consorcio integrado por las empresas Cartipam SA y En Premieur SA. El Estado recibirá por esta operación 111 millones de pesos.La operación es legal. Luego de un intento de venta directa, frustrado ante algunas advertencias, el gobierno llamó a licitación en julio y abrió los sobres el 14 de agosto. Sólo dos oferentes aparecieron: uno interesado en la planta láctea y otro en las dos empresas en conjunto, finalmente ganador.Según se sabe, Cartipam es una compañía de capitales chinos instalada desde 2002 en General Pico, La Pampa, donde produce insumos para la industria farmacéutica. En los últimos años ha incursionado en el mercado de carnes. De la restante compañía se desconocen mayores antecedentes, excepto su participación en la Ganadera Cañuelas SA. Errores de conceptoA raíz de Cotapa y San José el Estado ha perdido paquetones de plata. Es probable que la venta fuera la única salida para evitar pérdidas mayores o el cierre de ambas empresas con la consiguiente desocupación, conflictos, juicios, deudas, en fin, todo lo que ocurre en esos casos. El error consistió en meterse a jugar de empresario.La presencia del Estado es imprescindible para orientar la economía, garantizar las libertades individuales, la justicia social, la educación, la salud, la seguridad, el transporte, las comunicaciones, la energía, el agua potable; es decir las cuestiones básicas. Dirigir una empresa láctea o un frigorífico (o un hotel, como ocurrió hace 14 años con otro gobierno) es tarea desaconsejable desde todo punto de vista, principalmente porque -al menos en la Argentina- suele resultar muy costosa e ineficiente.Desde su fundación, hace casi medio siglo, hasta los años '90, Cotapa funcionó con normalidad y en crecimiento, alcanzando a operar con dos mil tamberos e incorporar variados rubros y servicios adicionales. Los padecimientos comenzaron en el período neoliberal Menem-Cavallo. Según allegados a la cooperativa, a los problemas planteados por la política económica de ese tiempo se le añadieron errores de conducción.Lo cierto es que en 2009 la crisis de la entidad era compleja. Intervino el gobierno. Nadie duda de las buenas intenciones, pero la realidad mostró resultados negativos. A contramano de opiniones autorizadas de cooperativistas expertos, el gobierno impulsó la conversión de la entidad en sociedad anónima. Primer error. Y grave, porque fue un error de concepto. La cooperativa es una sociedad de personas; la sociedad anónima lo es de capitales. El Estado se quedó con el 56%, paquete ahora transferido al consorcio comprador. Primero el discursoEl 10 de diciembre de 2010 en acto público de gran difusión, el gobernador inauguró la SA Cotapa. En su discurso prometió "sanear la empresa a corto plazo". Comenzó así el nuevo período con gerenciamiento estatal. El déficit rondaba los dos millones de pesos mensuales. Se hizo cargo el gobierno. Es decir, nosotros. Plata nuestra. En 2011 se registraron en una sola semana, 400 cheques rechazados.El 1 del presente mes tamberos y proveedores reclamaron por segunda vez en una semana ante ministros del PE por el pago de la producción de mayo y junio. En realidad les habían pagado...pero con cheques voladores. (¡Una sociedad del Estado!)¿Habría ocurrido lo mismo si en lugar de hacerse cargo del manejo empresario, el gobierno hubiera ingresado fondos en la cooperativa, conforme lo autoriza el artículo 19 de la ley nacional 20.337, sin cambiar la esencia de la entidad y ocupando la sindicatura, en lugar de la conducción de una SA? Es imposible saberlo. Ni siquiera se lo intentó.Cabe recordar que hace seis meses, el 25 de abril, Urribarri se reunió con representantes de cooperativas y mutualidades de todo el país que deliberaron en Paraná. Se mostró decidido a respaldar al cooperativismo y habló de la acción de su gobierno en favor de la economía social. Es un dato. Primero el discurso. Después se verá.A todo esto, en 2010 y principios del año siguiente el Estado, además de la capitalización, ya había subsidiado a la empresa con 4,5 millones de pesos. En su momento el gobierno nacional aportó 6 millones de pesos, para "inversiones en tecnología y mejoras edilicias". En 2011 se habló de modernizar la planta y procesar 300.000 litros diarios de leche. Nada ocurrió. Los números necesariosNo es descolgado querer saber cuánto le ha costado a la Provincia esta aventura de Cotapa. Un pedido de informes en tal sentido acaban de plantear varios diputados opositores. No sólo les preocupa la asignación de dineros públicos a un barril sin fondo. También quieren saber quién tasó el valor de las empresas licitadas. Algunas versiones consignan que ambas valen 180 millones de pesos, no 111 como se ha pagado.No pretendemos que los legisladores lean esta columna, pero vale recordar que en EL DIA del 27 de abril pasado, a propósito de Cotapa, comentábamos: "La empresa quedó en un cuadro de liquidación. O de venta a un gran consorcio. Habrá que ver si a eso no apunta todo lo ocurrido. El tiempo lo dirá." Pues bien, el tiempo acaba de mostrarlo.Con el frigorífico San José ha sucedido algo parecido. ¿Qué investigaciones, cálculos y pronósticos se realizaron en 2011, cuando el Estado presentó la sociedad mixta Procesadora Ganadera Entrerriana, integrada por la Provincia (85%) y el sector privado (15%)? Una ley y un crédito Bicentenario por 70 millones de pesos permiten suponer que se estudió el asunto. Los resultados parecen negarlo.La pomposa inauguración de julio de 2012, incluyendo una videoconferencia de la Presidenta, no alcanzaron. La planta "nunca funcionó con normalidad", aseguran gremialistas de la carne. Acaba de corroborarlo la privatización. Que a los chinos les vaya un poco mejor.
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