Recuperar el arte de la conversación
La gente prefiere cada vez más usar el correo electrónico o enviar SMS y tuits para comunicarse. ¿Desaparecerá acaso la interacción lingüística cara a cara entre hablantes? Los avances tecnológicos en la comunicación, que permiten que se prescinda de la presencia humana en la interacción, ha llevado a que se crea que es posible sustituir la conversación en persona.La ubicuidad de la interacción digital está creando una especie de escisión en la comunicación: las personas que prefieren contactarse a través de los dispositivos tecnológicos y las que prefieren mantener las tradicionales formas de habla.Aunque parezca extraño para una especie como la humana, que algunos antropólogos diferencian de otras especies vivientes por su condición de "parlante", el lenguaje hablado ya no tiene la centralidad de antes.De hecho la pregunta retórica "¿podemos hablar?" se ha convertido en uno de los problemas sociales, culturales e incluso filosóficos más apremiantes para algunos científicos sociales.El diálogo y la conversación, en suma, pasaron a ser habilidades que la tecnología digital ha puesto en entredicho. "Estamos olvidando lentamente, o nunca lo hemos aprendido, el arte del diálogo", diagnostica Zygmunt Bauman, sociólogo y filósofo.Y añade: "Entre los daños más analizados y teóricamente más nocivos de la vida online están la dispersión de la atención, el deterioro de la capacidad de escuchar y de la facultad de comprender, que llevan al empobrecimiento de la capacidad de dialogar".Aunque diálogo y conversación son términos intercambiables, los lingüistas consideran que son cosas distintas. Mientras la conversación se improvisa y es espontánea, es más coloquial, el diálogo en cambio es una actividad con un propósito definido y tiene mayor normatividad.Como sea, los especialistas en comunicación insisten en la necesidad de recuperar el "arte de la buena conversación", entendida como una habilidad capital para afianzar las relaciones personales.La periodista Giselle Balido, que escribe sobre temas de psicología y superación personal, da algunas "herramientas" necesarias para sostener una buena conversación.Si uno quiera atraer la atención de la otra persona, dice, hay que dedicarse a saber más de ella, sensibilizarse por sus cosas, establecer cierta empatía: "¿Cuáles son sus intereses? ¿Qué opina de tal noticia de primera plana? ¿De dónde es y qué le gusta del lugar donde ahora reside?".Otra condición es mantenerse informado: "La persona que lee el diario, que se mantiene informada de las noticias, que va al cine o lee libros interesantes, siempre tiene un tema de qué hablar".Así como hay personas que argumentan no saber qué decir para iniciar una conversación, aclara Balido, hay otras que no saben cuando callar y escuchar, y solo monologan."Para que una conversación sea agradable y productiva para ambas personas, ninguna debe dominar el diálogo, con el peligro de convertirlo en un monólogo", refiere. Hay otros consejos para quien desee dominar el arte de la buena conversación: no hay que hablar tan rápido que la otra persona se estrese, ni tan alto que la abrume, ni tan bajo que haga que la escucha resulte trabajosa.Por último, dice la periodista, hay que mantenerse enfocado en la persona con la cual se habla. "Sin acapararla, y asegurándose de incluir a los demás que se acerquen a ustedes, darle la atención y el respeto que él y ella se merecen".
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