Rivalidad mortal por el atractivo físico
Que un grupo de mujeres ataque con furia a otra por ser linda, hasta causarle la muerte, es algo que remite al lado oscuro de la condición humana. ¿Cuadro de psicopatología o ejemplo de hasta dónde puede llegar la envidia?.Quizá lo impactante del caso de la adolescente Naira Cofreces, que murió en Junín tras ser salvajemente golpeada por sus propias compañeras de escuela, resida en el móvil que desató tanta violencia.Una amiga de la muchacha, María, que acaba de testimoniar que la paliza en realidad era para ella -razón por la cual se sentía "culpable"- dio una pista sobre el motivo."Nos decían a mí y a otra chica que nos iban a dar una cachetadas porque nos creíamos lindas y chetas", confió. Al tiempo que reveló que, luego del ataque a Naira (que falleció unos días después), también ella fue golpeada, aunque su novio logró salvarla.Mientras le pegaban -relató- las agresoras le gritaban: "Por tu culpa agarramos a tus amigas y casi las matamos". Lo ocurrido en Junín, aunque puede ser visto como un caso más de violencia, en el marco de una sociedad anómica, introduce la rivalidad por la apariencia como elemento inquietante.Pero además -como suele ocurrir con todo acto de agresividad- plantea el interrogante sobre si se está en presencia de una perversidad imputable a algún desarreglo psíquico o se trata de un fenómeno moral asociado a celos y envidia.Consultado al respecto por la prensa José Eduardo Abadi, médico y psicoanalista, diagnosticó: "En el caso de la adolescente Cofreces en Junín se trata de un hecho salvaje con argumentos en donde está instalado el rencor y el resentimiento. Hay un alto voltaje de envidia patológica que pretende destruir lo que se anhela del otro y no tiene el victimario".Abadi añadió: "Esta envidia patológica tan primaria provoca esas explosiones fanáticas, manifestaciones de furia y muerte. Este es un hecho que tiene aristas que remiten a rasgos psicopáticos y sociopáticos".El término "envidia patológica" sugiere que las muchachas que cometieron ese acto irracional de violencia estaban como enfermas de envidia. ¿Quiere decir eso que, dada la patología, no pudieron hacer otra cosa que lo que hicieron?Las explicaciones psicológicas suelen, en algunos casos, caer en psicologismo. En su afán de explicar cualquier comportamiento aberrante o antisocial, por momentos parece que lo justifican.En esta perspectiva, las nociones del bien y del mal se borran y el análisis de los móviles acaba por hacer las veces de una absolución. Pero tradicionalmente la envidia no era una enfermedad psicológica sino una desviación moral.Dentro de la concepción cristiana es uno de los "pecados capitales", y esto porque rompe con el precepto de amar al prójimo.Dante Alighieri, en el poema de El Purgatorio, dice que el castigo en el más allá de los envidiosos consiste en llevar cerrados los ojos, y cosidos con alambre, porque habían recibido placer al ver a otros caer.Si el amor es desear el bien del otro, la envidia está en sus antípodas. El envidioso desea algo que tiene el otro. En este sentido, se alegra cuando a éste le va mal, y se entristece cuando le va bien.La belleza corporal, el atractivo físico, es un atributo que despierta admiración. Aunque también puede suscitar una envidia incontrolada, que conduce a la muerte de la persona agraciada.¿Fue Naira una víctima de este tipo de envidia?
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