
LA SOJA REPRESENTA EL 40% DE LAS EXPORTACIONES; EL CAMPO APORTA CASI EL 75% DE LAS VENTAS AL EXTERIOR
Las complicaciones del momento económico nos orientan hacia la soja como tabla de salvación. No es lo mejor, pero es lo posible y cercano. Mañana no se sabe.Mario Alarcón MuñizMientras buena parte de Europa afronta la peor crisis económica de los últimos 60 años, la Argentina se mantiene de pie. La Presidenta apela con frecuencia a ese cotejo. Y es correcto, aunque son cuestiones distintas. El terremoto europeo es financiero (bancos, déficit, deudas) y deriva en daños a la economía y la sociedad (paralización, desocupación, pobreza, caída del consumo). La bonanza argentina responde a una muy buena producción primaria al amparo de precios internacionales marcadamente favorables, impulsados a su vez por el gran crecimiento de consumidores no europeos, principalmente China y la India.Claro que el asunto no es tan sencillo y requiere el análisis de un economista, no de un periodista. En todo caso ese es el cuadro general que el periodista observa y procura sintetizar. A partir de allí es posible pronosticar buenos vientos para la economía argentina con la soja como protagonista central. Al menos eso indican los datos disponibles.Linda plataSucede que la soja representa el 40% de las exportaciones argentinas. Si se le añaden otros productos primarios -principalmente maíz y trigo- concluimos que en la actualidad el campo aporta casi el 75% de las ventas al exterior. Desaires aparte, es fácil concluir que hablamos del motor de nuestra economía. No es bueno que así sea, pues de tal modo el país depende de un solo sector y los vientos pueden cambiar. Pero es la realidad. Y a ella nos ajustamos.Hace un par de semanas la consultora Agritrend que dirige el analista Gustavo López, estimó en 32.000 millones de dólares la exportación de soja en 2012. Y no ha sido el mejor período, porque la cosecha orilló los 40 millones de toneladas, un 19% menos que el año pasado. Sólo por retenciones el gobierno nacional levantará este año 9.000 millones de dólares. Es linda plata.Mano salvadoraLa siembra de soja está ahí nomás y comenzará no bien el clima lo permita. Los productores están entusiasmados porque la barrera de los 600 dólares por tonelada ha sido superada en Chicago, mercado internacional de referencia para esta oleaginosa. El 30 de agosto, día de Santa Rosa, fue de buen augurio al llegar a los 650 dólares, manteniéndose en torno de esa cifra con ligeras oscilaciones. El mercado nacional de Rosario ronda los 2.000 pesos desde esos días. Unos le rezaban a Santa Rosa, otros a Santa Soja "que nos tiende una mano para salvarnos".El gobierno también reza. Y les ruega a productores y exportadores que terminen de vender la última cosecha cuanto antes. Lo hizo antes de finalizar agosto porque necesita fondos y sabe que una cuarta parte de la soja todavía está ensilada. Así no le sirve a la caja del Estado. Se supone que antes de esta rogativa las autoridades consultaron a Cargill, Bunge, Dreyfus y AGN, grandes exportadoras muy vinculadas al gobierno. Las buenas relaciones también producen buenos resultados.Cálculos y dudasDe la venidera cosecha gruesa se espera lo mejor. La sequía que afecta a los Estados Unidos -el mayor productor mundial de soja y maíz- ha impulsado el crecimiento de los precios. Según la Asociación Fertilizar, las condiciones son óptimas para una gran cosecha argentina de soja, pues "el clima se presentará favorable".Agritrend pronostica que de ser así, la próxima campaña sojera se traducirá en una exportación de 37.000 millones de dólares "por lo menos", lo que representará para el gobierno nacional un ingreso por retenciones que oscilará entre los 11.000 y 12.000 millones de dólares. ¿A qué tipo de cambio? Para entonces no se sabe, pero insistimos: es linda plata.Puede que no suceda lo mismo con el maíz. También tiene muy buen precio, pero en este caso el agricultor le teme a la restricción de las exportaciones que suele imponer el gobierno. Por eso no coinciden los pronósticos. Las consultoras anticipan que la siembra será menor y el INTA sostiene lo contrario.En ambos grandes cultivos habrá que tener en cuenta lo que está ocurriendo en la provincia de Buenos Aires, donde las inundaciones de la última semana han causado estragos. Aún es imposible predecir en qué medida este fenómeno afectará los cálculos de la venidera cosecha gruesa, porque tampoco hay acuerdo entre los informantes. Mientras las entidades del campo hablan de un área perjudicada que alcanza a 10 millones de hectáreas, el gobierno de Scioli considera que son menos de 4 millones. Sea como fuere es una superficie de fuerte incidencia en la producción.El "yuyo" mandaLa realidad indica que es cada vez mayor nuestra sojadependencia. El "yuyo" manda. Esto no es bueno. La producción agrícola avanza peligrosamente hacia el monocultivo. Crece la incidencia de los "pooles" de siembra que terminan desplazando a los agricultores genuinos. Los capitales concentrados se fortalecen. El suelo se empobrece soja sobre soja y soja, encaminándose al desierto de nuestros nietos.No obstante, es posible que hoy salvemos la situación. Si no hay cambios, mañana no se sabe. Por más que le recemos a Santa Soja.