Salida del default: Argentina cíclica
Esta semana la Argentina comenzó a decir adiós a quince años de cesación de pagos, aunque no es la primera vez que el país se ha visto obligado a reestructurar su deuda externa."Argentina salió del oprobio del default", comentó el ministro de Hacienda y Finanzas, Alfonso Prat Gay al saludar esta semana el fallo de la Cámara de Apelaciones de Nueva York.Ese tribunal reafirmó la orden del juez Thomas Griesa de levantar las medidas cautelares que hasta ahora impedían realizar pagos de la deuda a los bonistas que habían regularizado su situación en los canjes de 2005 y 2010.Así, la justicia de Estados Unidos allanó el camino para que la Argentina regrese a los mercados financieros internacionales, coloque deuda para pagar los acuerdos con los holdouts y termine de sepultar el default de fines de 2001.El país entró en una explosiva situación financiera internacional tras perder un juicio en 2014 con un grupo de acreedores (holdouts) que rechazaron en 2005 la oferta de reestructuración de deuda propuesta por el Estado argentino (canje).Este grupo de acreedores había comprado deuda argentina que no iba ser pagada tras el default decretado en diciembre de 2001.Esos papeles no valían nada, pero los llamados "fondos buitre" los hicieron valer al litigar con la Argentina en un juzgado neoyorkino, jurisdicción elegida por el gobierno de Néstor Kirchner para tramitar el canje de 2005.El juez Thomas Griesa no sólo le dio la razón a esos fondos demandantes, sino que también los puso en paridad con los tenedores de bonos emitidos en los canjes de 2005 y 2010.Como el gobierno de Cristina Kichner desconoció el fallo, Griesa dispuso que el pago a esos bonistas sería embargado hasta tanto no se cumpliera la decisión del tribunal de pagarle a los holdouts.Esta situación colocó objetivamente al país en riesgo de default amplio sobre la totalidad de la deuda reestructurada, lo que hubiera derivado en una auténtica catástrofe financiera.El arreglo alcanzado por la administración Macri con los holdouts -con el visto bueno del Congreso argentino- hizo que el juez Griesa levantara las medidas cautelares que hasta ahora impedían realizar pagos al grueso de los acreedores externos, y esto es lo que acaba de avalar esta semana la Cámara de Apelaciones de Nueva York.De esta manera Argentina sale de la más grande cesación de pagos de su historia moderna, decretada en 2001 tras el colapso de la convertibilidad, y que la apartó todos estos años del mercado de capitales internacionales.Pero en realidad el país tiene una larga historia de tropiezos por su deuda pública externa. El economista e historiador Roberto Cortés Conde contabiliza siete eventos de este tipo, entre cesaciones y reestructuraciones.Por ejemplo, en 1826, el país dejó de pagar un empréstito a la Baring Brothers que había obtenido para financiar la guerra con Brasil. Esta deuda se pagó 30 años después.El segundo episodio de default se conoce como el pánico de 1890. La principal causa fue la bancarrota a la que casi llega la Baring Brothers debido al exceso de crédito que le había otorgado a la Argentina.Otro episodio de default se dio en 1982, una crisis de deuda que fue una de las de mayor alcance. A la Argentina le tomó once años (1992) regularizar su situación a través del Plan Brady.Una nueva crisis tuvo lugar en 2001, después que Adolfo Rodríguez Saá anunciara ante el Congreso que la Argentina suspendía sus pagos de la deuda externa.
ESTE CONTENIDO COMPLETO ES SOLO PARA SUSCRIPTORES
ACCEDÉ A ESTE Y A TODOS LOS CONTENIDOS EXCLUSIVOSSuscribite y empezá a disfrutar de todos los beneficios
Este contenido no está abierto a comentarios

