LA PERSONA DETRÁS DE LA OBRA
Santiago Barros, el artista que combinó los DD.HH. con la inteligencia artificial: “Esperaba generar lo que se generó”
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Tiene 46 años, es director de arte y militante peronista. Su obra IAbuelas causó gran repercusión en los últimos días, casi en simultáneo con la aparición del nieto recuperado 133. La sorpresa que se llevó con la foto de Matías Ayastuy, ex director de Derechos Humanos de Gualeguaychú. “Fue lo más fuerte hasta ahora”, reconoció.
Luciano Peralta
¿Para qué sirve la inteligencia artificial? Es uno de los temas más actuales, todos los días se publica alguna noticia al respecto. Pero, todavía no termina de quedar del todo clara su finalidad o, mejor dicho, sus múltiples posibilidades.
En los últimos días el artista bonaerense Santiago Barros fue noticia. Su obra, IAbuelas, publicada en el perfil de Instagram que tiene el mismo nombre y que es producto de la inteligencia artificial (IA), generó muchas repercusiones y fue noticia en prácticamente todos los portales del país.
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Combinando las fotos de las madres y de los padres desaparecidos, obtenidas del archivo público de la página web de Abuelas de Plaza de Mayo, este artista de 46 años, nacido en 1976, director de arte y parte de la agrupación peronista Los Pingüinos, recreó los posibles rostros de sus hijos e hijas 40 años después. “En la familia tenemos un primo de mi viejo, Raúl Atencio, desaparecido. Entones, la cuestión de los desaparecidos la escucho nombrar desde que tengo uso de razón. Empecé a entender de qué se trataba de más grande, porque de chico no entendía muy bien qué significaba que hubiera un desaparecido en la familia”, dice, en diálogo con este medio. Y enseguida explica que “como te dicen que desapareció, pensás que puede volver a aparecer, de hecho, durante un tiempo tenía la fantasía de que eso podía suceder. Me acuerdo que veía esas noticias, esas operaciones de prensa, que decían que los desaparecidos estaban en Europa paseando y yo pensaba que si era así en cualquier momento podía volver a reunirse con la familia”.
¿Venís de familia politizada?
Al crecer en los noventa, me empecé a politizar de una manera muy solitaria, me empecé a interesar por la política siendo muy chico, pero sin ningún tipo de orden u organización. En casa se leía Clarín y yo me compraba Página 12, empecé a leer la Revista 23, que era un poco la resistencia al menemismo, después la TXT, escuchaba a Dolina… como que empecé a comprar el pack completo del buen progre. Pero no me referenciaba con el peronismo, de hecho, era antiperonista. Esta cosa más vinculada con la izquierda y el progresismo, porque en los noventa el peronismo era Menem y para mí era mala palabra.
¿Dónde creciste?
En San Isidro, en la parte más de clase media-baja de Martínez, digamos. En esa época, era muy consciente de que, si bien, como clase media que era, yo me había beneficiado con el dólar barato, había viajado y me había comprado un auto, también veía que el barrio rodeado de fábricas en el que había crecido se había convertido en un cementerio. En los ochenta me subía al bondi para ir al colegio y estaba lleno de trabajadores y en los noventa ya no, eso lo veía todos los días.
¿Cuándo empezás a ver al peronismo con otros ojos?
Con Néstor, aunque a la distancia. Fue con Cristina, te diría, que entendí que el kirchnerismo era la expresión del peronismo de los dos mil y que no había grandes diferencias entre lo que se estaba haciendo y lo hecho por Perón y Evita. Y bueno, abandoné mi gorilismo por completo y abracé al peronismo.
¿Cómo surge el proyecto de inteligencia artificial?
Tiene mucha relación con lo que soy. Con mi trabajo, que tiene que ver con las ideas, las imágenes y el diseño; con mi militancia, porque soy militante de los derechos humanos, incluso antes de reconocerme como militante político, y con el hecho de que haya habido un desaparecido en mi familia. Creo que todo eso confluyó para que este proyecto se concrete.
Fue casi al mismo tiempo del nieto 133 que sale a la luz IAbuelas, ¿no?
Sí, fue la semana anterior. Esa semana había sido una locura de notas, entrevistas y llamados. De hecho, para el día que se anuncia la recuperación del nieto 133 yo tenía pautada dos entrevistas y pensé en cancelarlas porque no quería quedar como un oportunista, como que aprovechaba esa circunstancia para sobresalir. Se los planteé a los medios con los que me había comprometido y, por suerte, me dieron la seguridad de que no lo iban a presentar en esos términos. En eso trato de ser muy cuidadoso, porque no quiero que nadie confunda lo que yo estoy haciendo con lo que hace Abuelas, intento que esto sea una colaboración no más.
¿Qué herramientas ofrece la inteligencia artificial?
Yo venía, un poco por curiosidad y un poco para no quedarme atrás en estas tecnologías, probando algunas cosas con IA. En ese ejercicio descubrí que podía mezclar dos imágenes y generar una nueva, conservando los rasgos de ambas personas. La aplicación que uso se llama MidJourney y funciona con un chat en el que podés pedirle a la aplicación las características que buscás: un hombre de 45 años, una imagen hiper realista, que la luz le dé en la cara, etc. A esa aplicación la considero más una imaginación artificial que una inteligencia artificial. La capacidad de imaginar imágenes, escenarios, es tan apasionante como espeluznante.
Es muy fuerte la mirada en las imágenes creadas…
Eso es una decisión tomada deliberadamente, porque el hecho de que esa persona te esté mirando a los ojos te interpela y te involucra. Y lo flashero de la IA es que esos ojos tienen una profundidad humana. No me preguntes como se logra, pero es así. Creo que esa fue la única decisión artística que tomé, la de la mirada, porque el resto tiene que ver con el resultado de la IA, yo no retoco las fotos.
¿Qué esperabas generar con esta movida y qué se generó?
Supongo que esperaba generar lo que se generó. Estaba convencido de que la idea tenía los condimentos para explotar. Por dos razones: primero, porque la cuestión de los derechos humanos y los desaparecidos es algo muy identitario de los argentinos y cualquier noticia que esté relacionada con el tema genera repercusión. Y, por otro lado, porque es un momento muy caliente de la IA, cualquier pavada relacionada es noticia. Me refiero a, por ejemplo, alguien subía ‘cómo se vería la familia Simpson real con IA’ y vos veías eso en cuatro o cinco portales al mismo tiempo. Era el momento justo, después podía funcionar o no, eso no se puede prever.
Si bien los resultados no son científicos, algunos parecidos asombran, como nos pasó en Gualeguaychú con el de Matías Ayastuy con su posible hermano o hermana…
Sí, ¿hablaste con él? ¿Te contó lo que nos pasó? Él se pone en contacto conmigo, me cuenta quien es y me pide si puedo hacer su caso. Como voy en orden cronológico, todavía hay muchos casos que no hice, para que te des una idea voy por mediados de 1977 recién. Pero cuando me escribe algún familiar trato de responderle en el momento, y así fue con Matías. Me pongo con eso, bajo las fotos de sus padres de la página de Abuelas, genero los resultados y se los mando por el chat de Instagram. Ahí veo que me había enviado un link de Facebook que me llevaba a una foto suya y que me la mandaba por si me servía. Cuando vi la foto de Matías me quedé completamente… no sé, casi me muero de la sorpresa, porque su foto era prácticamente un calco de la imagen que yo le había pasado. El resultado masculino era la misma persona, solo que Matías tenía una gorra. Eso fue lo más fuerte que me ha pasado hasta ahora con la cuenta. Más allá que el único método infalible sigue siendo el ADN y que quizá, si el hermano de Matías aparece, en el caso de que sea varón, capaz no es nada que ver físicamente a él, a mí me sirvió para corroborar que todo esto tiene cierta lógica, cierto realismo. El parecido con el familiar directo es impactante.
¿La foto de Matías no fue parte del proceso?
No, él me la manda casi en el mismo momento que le paso los resultados. Lo bueno, además, es que me dijo que la imagen femenina era muy parecida a una prima suya. Entonces, existen ciertos rasgos predominantes que, por lo menos en este caso, se mantienen dentro de la familia. Entonces, un resultado generado con IA puede no ser exactamente igual al nieto o a la nieta que estamos buscando, pero es probable que haya algunos rasgos que se mantengan. Puede que alguien que vea las imágenes y se vea parecido, alguien que tenga dudas sobre su identidad, decida comunicarse con Abuelas. Si eso sucede, si una sola persona lo hace, está recontra cumplido el objetivo del proyecto.
