Seguridad: un tema difícil de abordar
La seguridad es un tema complejo y a las autoridades locales les cuesta afrontarlo como responsabilidad ineludible.
Lucio Benítez*
OpiniónDiariamente observamos que la delincuencia en nuestra ciudad no descansa, incluso haciendo una observación minuciosa se puede ver que hay barrios en los que el delito es moneda corriente, lo que hace pensar que la creencia popular de la existencia de zonas liberadas es cierta. Sin embargo, no escuchamos soluciones posibles al flagelo que diariamente sufre el pueblo de Gualeguaychú.En el año 2006, cuando la Juventud Radical junto al Ateneo Gualeguaychú, sectores de la UCR local y muchos colaboradores elaboramos el proyecto del Consejo de Seguridad Ciudadana no obtuvimos respuesta. Pasó el tiempo y volvimos a presentar el proyecto en uso del derecho de los ciudadanos a ocupar la Banca 13 del Concejo Deliberante local, luego de muchas especulaciones, se nos dio el espacio para su exposición oral, pero pareciera que este Gobierno ha decido tomar el mismo rumbo que el anterior: silencio. En lo que a la inseguridad concierne, este Gobierno no tiene pensado tomar medidas, al menos es lo que dejan ver al tomar la decisión de no tocar el tema ni incluirlo en la agenda de prioridades de la gestión, como si el único responsable fuera el gobierno provincial.El proyecto de Seguridad Ciudadana, como hemos dicho reiteradamente, NO es la solución definitiva al problema de la inseguridad, seguramente es perfectible y está sujeto a las modificaciones que se crean necesarias para garantizar el bienestar del pueblo, pero sí lo consideramos el puntapié inicial para empezar buscar resultados. No creemos que sea la única alternativa, pero en medio de tantas habladurías y pocas acciones, es una propuesta superadora -de la que aún no tenemos respuestas-.Luego de que un representante de este grupo de Jóvenes expusiera, el proyecto de seguridad, después de reclamar el derecho que nos asiste a los ciudadanos de aportar nuestras ideas al municipio, no hemos tenido ninguna respuesta, por lo que creemos que este proyecto descansa hoy en algún cajón del municipio. Esta realidad indica lo que venimos afirmando desde hace un tiempo: no hubo y no hay voluntad política para encarar el tema de la seguridad o de la inseguridad, entendida como la falta de la primera, con la seriedad que se merece. Tampoco creemos que exista en los sectores "vinculados a la seguridad" el interés para encontrar algunas soluciones.Basta con leer o escuchar los medios periodísticos locales, que tienen acceso sólo a un pequeño porcentaje de los delitos, para tener conocimiento de la gravedad del asunto. No queremos imaginar lo que sucedería si hablaran aquellos que padecen o conocen la realidad delictiva de la ciudad.Sabemos que la Policía sola no puede, que necesita de los otros brazos del Estado para afrontar esta realidad delictiva. Sin embargo, lo que nos preocupa y ocupa, es el silencio y la inacción de la dirigencia política, ejecutiva, judicial, legislativa y policial frente a este problema que nos afecta a todos los ciudadanos de nuestra querida Gualeguaychù.Somos consientes de que estamos inmersos en una realidad de la que no podemos escapar, Nación, Provincia y Ciudad están inmiscuidos en el mismo contexto de pobreza, marginalidad y desocupación. Este es un tema que abarca no solo a los delincuentes sino que es una consecuencia de una problemática social que el Estado, tantas veces ausente, es quien debe solucionar desde políticas de inclusión, educación, empleo y salud.Desde este lugar queremos servir de ayuda, aunque más no sea repitiendo a diario que hay problemas que siguen afectándonos. Queremos mantener presente que hay afecciones sociales que todos los días parecen agravarse. Toda la sociedad debería ocuparse de escucharnos entre nosotros, conocer nuestra realidad de ciudad y buscar alternativas que nos permitan cambiar la historia.Hoy observamos que el Estado esta cada vez más ausente en las cuestiones que son su pura y exclusiva responsabilidad: salud, educación, seguridad, justicia. El Estado Municipal no tiene las facultades directas al respecto ni los fondos para afrontar estas cuestiones, hay responsabilidades del Estado Provincial y otras del Nacional. Pero es ahí cuando entra en juego el rol del Presidente Municipal como gestor de los programas y fondos necesarios para que estas obligaciones del Estado funcionen en nuestra ciudad. Al menos. para recordarle Gobernador y/o a la Presidente que los problemas más importantes son los de la gente, ya habrá tiempo para ocuparse de las cosas secundarias más adelante.Nuestro país está plagado de ejemplos de gestiones públicas que pueden elaborar y llevar a cabo políticas públicas en estos ámbitos. Podemos volver a mencionar las encomiables obras de gobernantes como Arturo H. Illia en educación, salud o políticas salariales. Podemos volver a mencionar ejemplos contemporáneos como el Municipio de Tandil, que en medio la crisis que atraviesa este país y sin recibir su porción del festival de subsidios del Estado Nacional, tiene políticas inclusivas, que se llevan a cabo a partir de redes sociales y centros municipales esparcidos por todo el municipio y que le da como resultados uno de los más bajos niveles de inseguridad y la menor tasa de mortalidad infantil del país. (www.tandil.gov.ar). Podemos buscar cientos de ejemplos, pero no queremos que se tome este espacio como una promoción de Don Arturo o del Gobierno de Tandil, simplemente lo tomamos de ejemplo de que cuando en política se tienen las convicciones, la voluntad y la valentía se puede hacer que el Estado funcione.
* Juventud Radical de Gualeguaychú
Lucio Benítez*
OpiniónDiariamente observamos que la delincuencia en nuestra ciudad no descansa, incluso haciendo una observación minuciosa se puede ver que hay barrios en los que el delito es moneda corriente, lo que hace pensar que la creencia popular de la existencia de zonas liberadas es cierta. Sin embargo, no escuchamos soluciones posibles al flagelo que diariamente sufre el pueblo de Gualeguaychú.En el año 2006, cuando la Juventud Radical junto al Ateneo Gualeguaychú, sectores de la UCR local y muchos colaboradores elaboramos el proyecto del Consejo de Seguridad Ciudadana no obtuvimos respuesta. Pasó el tiempo y volvimos a presentar el proyecto en uso del derecho de los ciudadanos a ocupar la Banca 13 del Concejo Deliberante local, luego de muchas especulaciones, se nos dio el espacio para su exposición oral, pero pareciera que este Gobierno ha decido tomar el mismo rumbo que el anterior: silencio. En lo que a la inseguridad concierne, este Gobierno no tiene pensado tomar medidas, al menos es lo que dejan ver al tomar la decisión de no tocar el tema ni incluirlo en la agenda de prioridades de la gestión, como si el único responsable fuera el gobierno provincial.El proyecto de Seguridad Ciudadana, como hemos dicho reiteradamente, NO es la solución definitiva al problema de la inseguridad, seguramente es perfectible y está sujeto a las modificaciones que se crean necesarias para garantizar el bienestar del pueblo, pero sí lo consideramos el puntapié inicial para empezar buscar resultados. No creemos que sea la única alternativa, pero en medio de tantas habladurías y pocas acciones, es una propuesta superadora -de la que aún no tenemos respuestas-.Luego de que un representante de este grupo de Jóvenes expusiera, el proyecto de seguridad, después de reclamar el derecho que nos asiste a los ciudadanos de aportar nuestras ideas al municipio, no hemos tenido ninguna respuesta, por lo que creemos que este proyecto descansa hoy en algún cajón del municipio. Esta realidad indica lo que venimos afirmando desde hace un tiempo: no hubo y no hay voluntad política para encarar el tema de la seguridad o de la inseguridad, entendida como la falta de la primera, con la seriedad que se merece. Tampoco creemos que exista en los sectores "vinculados a la seguridad" el interés para encontrar algunas soluciones.Basta con leer o escuchar los medios periodísticos locales, que tienen acceso sólo a un pequeño porcentaje de los delitos, para tener conocimiento de la gravedad del asunto. No queremos imaginar lo que sucedería si hablaran aquellos que padecen o conocen la realidad delictiva de la ciudad.Sabemos que la Policía sola no puede, que necesita de los otros brazos del Estado para afrontar esta realidad delictiva. Sin embargo, lo que nos preocupa y ocupa, es el silencio y la inacción de la dirigencia política, ejecutiva, judicial, legislativa y policial frente a este problema que nos afecta a todos los ciudadanos de nuestra querida Gualeguaychù.Somos consientes de que estamos inmersos en una realidad de la que no podemos escapar, Nación, Provincia y Ciudad están inmiscuidos en el mismo contexto de pobreza, marginalidad y desocupación. Este es un tema que abarca no solo a los delincuentes sino que es una consecuencia de una problemática social que el Estado, tantas veces ausente, es quien debe solucionar desde políticas de inclusión, educación, empleo y salud.Desde este lugar queremos servir de ayuda, aunque más no sea repitiendo a diario que hay problemas que siguen afectándonos. Queremos mantener presente que hay afecciones sociales que todos los días parecen agravarse. Toda la sociedad debería ocuparse de escucharnos entre nosotros, conocer nuestra realidad de ciudad y buscar alternativas que nos permitan cambiar la historia.Hoy observamos que el Estado esta cada vez más ausente en las cuestiones que son su pura y exclusiva responsabilidad: salud, educación, seguridad, justicia. El Estado Municipal no tiene las facultades directas al respecto ni los fondos para afrontar estas cuestiones, hay responsabilidades del Estado Provincial y otras del Nacional. Pero es ahí cuando entra en juego el rol del Presidente Municipal como gestor de los programas y fondos necesarios para que estas obligaciones del Estado funcionen en nuestra ciudad. Al menos. para recordarle Gobernador y/o a la Presidente que los problemas más importantes son los de la gente, ya habrá tiempo para ocuparse de las cosas secundarias más adelante.Nuestro país está plagado de ejemplos de gestiones públicas que pueden elaborar y llevar a cabo políticas públicas en estos ámbitos. Podemos volver a mencionar las encomiables obras de gobernantes como Arturo H. Illia en educación, salud o políticas salariales. Podemos volver a mencionar ejemplos contemporáneos como el Municipio de Tandil, que en medio la crisis que atraviesa este país y sin recibir su porción del festival de subsidios del Estado Nacional, tiene políticas inclusivas, que se llevan a cabo a partir de redes sociales y centros municipales esparcidos por todo el municipio y que le da como resultados uno de los más bajos niveles de inseguridad y la menor tasa de mortalidad infantil del país. (www.tandil.gov.ar). Podemos buscar cientos de ejemplos, pero no queremos que se tome este espacio como una promoción de Don Arturo o del Gobierno de Tandil, simplemente lo tomamos de ejemplo de que cuando en política se tienen las convicciones, la voluntad y la valentía se puede hacer que el Estado funcione.
* Juventud Radical de Gualeguaychú
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