Sirios buscan nueva vida en Latinoamérica
El país del Medio Oriente se ha sumergido en una espiral de crueldad y violencia con graves consecuencias humanitarias. Hombres, mujeres y niños huyen como refugiados a regiones que los reciben, como América Latina. Argentina -país con destacada e histórica inmigración siria- registró en 2013 la llegada de unos 1.000 sirios y casi 600 en los primeros ocho meses de este año.Brasil, Venezuela, México son otros sitios de la región que han cobijado a los afectados por el conflicto en Siria. Algunos abandonan el país árabe invitados por familiares o conocidos entre la importante comunidad siria en estos países latinoamericanos.Uruguay acaba de implementar un novedoso plan de reasentamiento, junto con el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para Refugiados, y con el asesoramiento de Suecia.El plan implica ayudar a las familias a obtener trabajo y vivienda, y asistirlas durante dos años. "Es un programa de reasentamiento, no de migración. Pueden regresar cuando quieran a Siria", explicó Javier Miranda, secretario de Derechos Humanos de Uruguay."No estamos dando lo que nos sobra", sostuvo el funcionario, estimando que el plan le costará a Uruguay entre 2,3 y 3 millones de dólares en los próximos dos años.Según aclaró, el gobierno de José Mujica trabaja para desactivar "esa idea bastante absurda y perversa de que toda persona de Oriente Medio es musulmán y es potencialmente un terrorista".La guerra civil en Siria ha costado hasta el momento alrededor de 200.000 muertes, ha dejado a más de 3.000.000 de refugiados y a la mayoría de las ciudades del país con una gran devastación.El secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, ha dicho que Siria es cada vez más un "Estado fallido", y por eso la gente huye de allí, algunos con destino a los países limítrofes (Turquía o Líbano) o a sitios más lejanos.Un Estado fallido se caracteriza por un fracaso social, político, y económico, caracterizándose por tener un gobierno tan débil o ineficaz, que tiene poco control sobre vastas regiones de su territorio, no provee ni puede proveer servicios básicos, presenta altos niveles de corrupción y criminalidad, refugiados y desplazados, así como una marcada degradación económica.La historia de la inmigración árabe en Latinoamérica es rica y se remonta, según los historiadores, a la llegada de Cristóbal Colón al continente, en 1492. Aunque la mayoría de la bibliografía la sitúa preferentemente a finales del siglo XIX y principios del siglo XX.Muchos de los árabes que arribaron a estas tierras describieron el cuadro típico de las inmigraciones. Eran personas que se alejaban de sus familiares, dejando sus tierras y recuerdos, y viajando a un destino desconocido, soñando con un futuro mejor, sin saber si algún día podrían volver a su patria.Las comunidades de origen árabe en América Latina constituyen un modelo de integración, junto con los demás componentes étnicos y culturales de la sociedad, según la opinión de muchos historiadores.La sociedad nativa, resultado de la confluencia de etnias diversas, fue receptora en el pasado del grupo sirio libanés. Esa gente llegó al sur entrerriano en busca de trabajo y paz, a partir de que Argentina se abriera a la inmigración tras la constitución liberal de 1853.El ingreso de los primeros inmigrantes árabes a la ciudad se remonta a la década de 1870, cuando Gualeguaychú, con su puerto liberado al ingreso de mercaderías y gente, se convirtió en imán de extranjeros.
ESTE CONTENIDO COMPLETO ES SOLO PARA SUSCRIPTORES
ACCEDÉ A ESTE Y A TODOS LOS CONTENIDOS EXCLUSIVOSSuscribite y empezá a disfrutar de todos los beneficios
Este contenido no está abierto a comentarios


