Soborno o coima, vieja corruptela
A nueve directivos de la FIFA y a cinco ejecutivos de empresas relacionadas se los acusa de cobrar soborno, un delito muy arraigado en estas pampas, donde se lo conoce como "coima" o "cometa". La espectacular detención de siete integrantes de la entidad encargada de administrar el deporte más importante del mundo, viene a confirmar lo que se sospechaba de antes: el ecosistema corrupto en que vive el fútbol mundial.El escándalo incluye a los pesos pesados de la FIFA, muchos de ellos presidentes de asociaciones del fútbol sudamericano, entre los que destaca el fallecido Julio Grondona.El hasta el 30 de julio del año pasado titular de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), y que dirigió esa entidad durante 35 años, habría embolsado jugosos sobornos, según la denuncia de la fiscalía de Estados Unidos, el FBI y la agencia tributaria estadounidense.Grondona manejó en la FIFA desde 1988 (hasta su fallecimiento) las áreas más afectadas por el escándalo que hoy sacude al fútbol mundial. En efecto, el argentino era el titular de la Comisión de Finanzas, y del Consejo de Marketing y Televisión.La FIFA es un ente autónomo comercial que administra el negocio mundial del fútbol. Determina, por ejemplo, dónde se van a jugar las codiciadas Copas del Mundo, eventos en torno a los cuales se mueven miles de millones de dólares provenientes de arcas estatales y privadas.Hasta aquí la FIFA se mantenía intocable, pese a que las sospechas sobre irregularidades cometidas en las elecciones de las sedes de esas copas era un secreto a voces desde hace tiempo.Resulta que un "arrepentido", a cambio de la reducción de pena, gravó varias charlas entre funcionarios de la FIFA con micrófonos ocultos, donde afloran corruptelas en las concesiones adyacentes a la organización de los campeonatos internacionales."Los detenidos (de la FIFA) utilizaron sus posiciones de confianza para solicitar sobornos a cambio de los derechos comerciales, y lo hicieron año tras año, torneo tras torneo", denunció desde Nueva York la fiscal nortemaricana, Loretta Lynch.Las autoridades judiciales de Estados Unidos creen que las entidades que efectuaron los sobornos, entre los que estarían medios de información y empresas de comercialización deportiva, pagaron a funcionaros de algo rango o delegados de la FIFA.A cambio de dinero, los representantes de ese organismo habrían cedido derechos mediáticos, de comercialización y de patrocinio en los torneos de fútbol celebrados en Estados Unidos y América.En Argentina cuando alguien menciona la palabra "coima" o "cometa" se refiere a esta corruptela (soborno o cohecho) que en estas pampas tiene un arraigo que se remonta a la colonia española.En 1666, en un manual para los visitadores (funcionarios auditores enviados desde España a América para controlas a los funcionarios locales), ya se advertía sobre sus múltiples sinónimos: guante, bollo o camarico.Era tanta la corruptela entre los burócratas españoles (corregidores, alcaldes y virreyes) que ni los visitadores (que venían supuestamente a auditarlos) fueron inmunes al soborno. Esto llevó a que la Corona impusiera los llamados juicios de residencia, querellas oficiales del Estado monárquico contra sus subordinados díscolos de América.La práctica corrupta se hizo virtualmente cultura en la Argentina independiente y republicana posterior. De suerte que la "coima", al decir de José Gobello, creador de la Academia Porteña del Lunfardo, "es parte del ser nacional", y de hecho "nos define como país mucho más que el tango".
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