Taiana, el soldado de la causa que no le gustó que lo compararan con Boudou
Fue uno de los funcionarios más fieles que tuvo el kirchnerismo. Soportó cosas que pocos soportarían y se bancó más de un reto. Pero algo estalló. El que asume, es un ultra k que no cuestionará una sola orden. Jorge BarroetaveñaEspecial para El Día de Gualeguaychú Los que conocen los modos diplomáticos no dudan en comparar el portazo de Taiana con uno anterior: el de Roberto Lavagna. La expresión "falta de apoyo y diferencias" con la implementación de la política exterior, sonó demasiado impertinente para el estilo presidencial. Por la mañana, el ahora ex ministro había estado hablando sobre el conflicto por Botnia y nada hacía preveer el desenlace. Trascendió que la Presidente le habría reprochado la filtración sobre la intención de incorporar a Brasil al monitoreo de Botnia. La referencia no hubiera traído mayores consecuencias sino hubiera sido por el final: "Tenés que ser leal como Boudou", le habría espetado. En ese instante, Taiana le comunicó su alejamiento. Enojado, redactó de puño y letra su dimisión y se la envió a Carlos Zanini.Taiana llegó al Ministerio de Relaciones Exteriores después de la renuncia de Rafael Bielsa. Fue su segundo y la ida del díscolo ex Canciller lo depositó en el cargo. Fue, un fiel soldado de la causa kirchnerista, aunque de pasado peronista incuestionable. Quizás fue eso lo que más le dolió a Taiana de la insinuación presidencial. Al final, Boudou fue un cuadro de la extinguida UCEDé, de nula militancia peronista, y no era cuestión de soportar semejante comparación.Claro que, la renuncia de Taiana, tiene una interpretación mucho menos florida que su repentino ofendimiento por un reto y una comparación: es la investigación que lleva adelante la justicia (y el Congreso quiere hacer lo mismo) sobre el pago de coimas en los negocios con Venezuela. En rigor, el ahora ex Canciller, nunca manejó esos hilos de su cartera. Su sumisión fue tal que aceptó que, todas las negociaciones con el país de Hugo Chaves las manejara otro ministerio, el que comanda Julio De Vido. Encima, desde hace un año y medio, tampoco podía manejar los resortes de la relación con Estados Unidos. En la distribución que había hecho el matrimonio presidencial, eso era propiedad exclusiva de Héctor Timerman, quién lo hizo en forma inspirada, tanto que ahora le valió el premio mayor.Para Taiana tampoco debe ser grato hacerse cargo de cuestiones ajenas que, de todas maneras, consintió con su comportamiento. En este brete debe haber estado, cuando tomó la decisión de pegar el portazo en los términos que lo hizo. Su conducta subsiguiente será el indicio más claro de cuáles fueron sus motivaciones y hasta dónde está dispuesto a llegar.Los Kirchner, no modificarán un ápice su forma de manejar el poder. Son iguales con todos los ministros, salvo con Julio De Vido y vaya si les ha dado resultado. Taiana fue un fiel soldado de la causa, ahora caído en desgracia. El viernes, desde la Casa Rosada, la versión fue contundente: el ex Canciller se apresta a pasarse al Peronismo Federal. ¿Será cierto? Suena difícil, aunque a esta altura no habría que descartar nada en la política argentina. ****Mientras Néstor Kirchner saca cuentas para el año que viene y se ilusiona con un repunto en las encuestas, la oposición trata de darle forma a algo más coherente que lo que ha venido representando hasta ahora. La foto de los máximos referentes del Peronismo Federal, no fue una buena noticia para Olivos. La diversidad de pensamientos que unen a hombres como Duhalde, De Narváez, Rodríguez Saá, Reutemann o Solá, no auguran una tarea fácil. Todos tienen ambiciones y todos quieren ser candidatos. ¿Podrá una sencilla encuesta definir los liderazgos y poner a cada uno en el lugar que más le convenga al armado? Suena más difícil todavía pero tienen la obligación de intentarlo. El de la unión, es el fantasma que más asusta al kirchnerismo y el que lo condiciona peligrosamente. Con Cobos, Alfonsín, Carrió o los socialistas, habrá tiempo para verse las caras en una general, pero los peronistas rebeldes podrían decidir presentar batalla en la interna. ¿Qué escenario le conviene a Néstor Kirchner? El de la interna. El sureño está convencido de ganarle un mano a mano a quién se le plante delante, basado en el fenomenal aparato que ha podido armar en todo el país. Confía que, derrotando al Peronismo Federal, quedará poco y nada que vaya por afuera. Ese sería, en último caso, un problema menor. El imagina un escenario de polarización en el que, al final del camino, todo el peronismo lo acabará apoyando. Si logra convencer algunos retazos de izquierda (al díscolo de Solanas) la mesa estará servida para aspirar a un nuevo mandato. Néstor quedará así más cerca de lo que insinuó hace un par de meses en un acto en el Chaco: kirchnerismo hasta el 2.020.Igual, para el 2.011 falta demasiado. Un año o más para la política argentina suele ser una eternidad y nada asegura que estará igual en el 2.011. Cobos forjó su estrella con la Resolución 125, pero hoy, un par de años después, le apareció competencia. Ricardo Alfonsín, con su apellido a cuestas, amaga con armarle una interna y pelearle la candidatura presidencial. Lo que está seguro, mañana podría estar en duda y pasado mañana no existir. Así de volátil es la realidad. Lo único cierto es el poder que siguen teniendo en Olivos. Puede que esté lejos del fervor popular, o de los favores de la mayoría de la sociedad, pero sigue siendo importante. El que lo menosprecie cometerá un error que le costará caro y lo conducirá a una segura derrota.
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