Un cacho de sensatez con Botnia
Analicemos lo que implica la sentencia de La Haya; Tribunal Internacional al que nosotros decidimos ir, los gualeguaychuenses insistimos hasta el hartazgo para que la Argentina concretara el reclamo contra Uruguay.Por Julio MajulOpiniónProducida la sentencia, que es inapelable, no queda sino hallar formas razonables de cumplirla. ¡La pedimos nosotros!Una parte minoritaria de la población interpreta que se trata de una cuestión decidida con una especie de premisa mayor, hablando en términos de lógica formal, que sería "Uruguay violó el Tratado del Río Uruguay"; y una premisa menor, derivada de ella, que sería "en consecuencia, Botnia es ilegal".Debemos aclarar que, rotundamente, no es así: la sentencia tiene varias partes independientes: una, que condena la violación del Estatuto por parte del Uruguay; condena que no merece sanción, lo cual no tiene explicación lógica pero es así. Otra cuestión es que no se ha podido demostrar que la contaminación generada por Botnia exceda los parámetros internacionalmente admitidos. Y otra cuestión es la exhortación a ambos países a controlar Botnia, y verificar por medio de la CARU los niveles de contaminación.Esto causa irritación, hay mucha gente que trata de tapar la realidad con su fantasía, pero nosotros fuimos a un Tribunal, el Tribunal dijo eso, y (nos guste) o no, hay que cumplirlo.Cómo hacerlo, parece ser la cuestión. Vuelvo a sostener lo que dije en la Cámara de Senadores en 2006: el enemigo no es Botnia, sino la contaminación que exceda los parámetros permitidos. Y la única forma de impedir la contaminación es controlar juntos, orientales y occidentales del río Uruguay, con todos los medios a nuestro alcance, que se cumplan los niveles aceptables. Obrando de buena fe ambas partes, algo esencial.Y creo que el único modo de actuar es empezar por la colaboración que ambos países aceptemos; empezar a trabajar juntos. La experiencia y la confianza que se generará en este trabajo harán que seguramente vayamos avanzando en los controles. Pero si nosotros pedimos todo lo que se nos antoje de entrada, estamos impidiendo que se controle.No me entra en la cabeza la razón que puedan tener algunas gentes para no controlar juntos, orientales y occidentales, la contaminación.Yo no sé si los niveles de contaminación son aceptables o no; y los únicos que pueden determinarlo son científicos de ambos países, donde no haya ni un político ni nadie que no sea científico.Empecemos por saber qué niveles hay, proyectarlos para el futuro, pero hecho por gente que sabe, no por cualquiera que se crea que sabe. Y trabajando juntos. La única manera de hacer un control efectivo es trabajando juntos.Lo otro es seguir esta estupidez nuestra de cada día. Bajemos un poquito el copete, pongamos un cachito de sensatez en nuestro pensamiento. Se sabe: la única alternativa al derecho es la guerra. Yo no la quiero.
ESTE CONTENIDO COMPLETO ES SOLO PARA SUSCRIPTORES
ACCEDÉ A ESTE Y A TODOS LOS CONTENIDOS EXCLUSIVOSSuscribite y empezá a disfrutar de todos los beneficios
Este contenido no está abierto a comentarios

