Un país propenso al consumo tecnológico
Todos los indicadores de consumo revelan que el argentino es afecto al uso de tecnologías. Por ejemplo, hay más teléfonos celulares en funcionamiento que habitantes.En realidad, más del 80% de la población argentina posee uno de estos aparatos, demostrando que su nivel de penetración, en las distintas capas sociales, es impresionante.A todo esto, la telefonía móvil está mutando todo el tiempo. Incorpora cada vez más funcionalidades. Los dispositivos de última generación permiten navegar por Internet, consultar mails, chatear, conectarse con las redes sociales y hasta incorporar un GPS.Los celulares se han convertido en símbolos populares de la sociedad interactiva argentina. Y como ha enseñado Marshall McLuhan, toda tecnología proporciona a su usuario una manera específica de ver el mundo y de interactuar con otras personas.Las herramientas, finalmente, reobran sobre el mismo hombre, convirtiéndose ellas mismas en el verdadero "mensaje", decía el canadiense, al profetizar los cambios al interior de la sociedad de la información.Por lo demás, no hay hogar argentino donde no haya un televisor, una radio, un equipo musical. Y es factible observar el uso de cámaras filmadoras o de aparatos digitales en familias de escasos recursos.Hoy mismo el gobierno se aboca a la tarea de repartir decodificadores para llevar la TV digital a miles de hogares de escasos recursos antes de que comience el Mundial.El país, además, lidera el consumo de Internet en Latinoamérica, aunque todavía la inclusión digital es uno de los grandes retos. El acceso a una computadora aún está lejos para una buena porción de argentinos.Se estima que este año el mercado alcanzará las 2,5 millones de unidades en todo el país. Eso quiere decir que un sector importante de la sociedad nativa se ha subido a la cultura informática.Sin embargo, para los expertos sigue siendo una asignatura pendiente que todos los habitantes puedan disfrutar de los beneficios de una conexión a Internet de banda ancha."La misma importancia que tenían los ferrocarriles hace 100 años, posee Internet hoy día", sostiene Alberto Arébalos, director de comunicaciones y asuntos públicos para América Latina de Google.En declaraciones al Cronista Comercial, señaló: "Internet no es solo el mail, Facebook, Twitter o Google. Tiene que ver con la educación y la infraestructura económica de un país, porque hace que ésta sea más eficiente y dinámica".En este sentido, el especialista consideró que "el desafío más importante es aumentar el acceso a la banda ancha de Internet y hacer que se convierta en un servicio público. Como lo es el gas, también debe serlo el acceso a Internet".La democratización del uso de Internet pasa no tanto por cerrar la brecha entre Argentina y algún país desarrollado, sino entre Capital Federal y alguna localidad del conurbano bonaerense o de provincia.La Argentina ha sido siempre un país inclinado a aceptar la tecnología. Cuando las condiciones económicas se lo han permitido, sus habitantes han logrado adaptarse fácilmente a las nuevas herramientas.Sus empresarios igual. No se entienden las fabulosas cosechas de hoy sin la adopción de tecnologías por parte de la nueva generación de chacareros y productores.Por lo visto, tampoco hay rechazo a adoptar las tecnologías de la información y de la comunicación, que son el motor de lo que se ha dado en llamar la sociedad del conocimiento.Además en los últimos años ha nacido una nueva camada de profesionales en informática. Al punto que la Argentina posee un nivel tecnológico y humano que, en muchos casos, es superior al de otros países.
ESTE CONTENIDO COMPLETO ES SOLO PARA SUSCRIPTORES
ACCEDÉ A ESTE Y A TODOS LOS CONTENIDOS EXCLUSIVOSSuscribite y empezá a disfrutar de todos los beneficios
Este contenido no está abierto a comentarios

