Una enfermedad que avanza en la población
El cáncer sigue siendo motivo de profundas investigaciones en medicina en búsqueda de la mejor prevención. El colorrectal ocupa en las estadísticas la tercera causa de muerte. Por Dr. Hugo Agustín Cattelán (*)Colaboración En nuestro país, el cáncer colorrectal ocupa el tercer lugar en incidencia tanto en hombres (detrás de los cánceres de pulmón y de próstata) como en mujeres (detrás de los de mama y cuello uterino) y constituye la tercera causa de muerte por cáncer en ambos sexos. Sin embargo, con medidas preventivas se puede disminuir su protagonismo.La edad es el mayor factor de riesgo. El 90% de estos tumores se diagnostican después de los 50 años, aunque la curva de incidencia se eleva a partir de los 40 años con un incremento regular a medida que aumenta la edad.La ingesta abundante en calorías, grasas y carnes rojas está sindicada como riesgosa para este flagelo. Los vegetales, frutas y fibras, así como la actividad física, han sido postulados como factores protectores.Las zonas industrializadas parecen tener alguna influencia en la presentación de esta enfermedad. Formas de presentaciónEl cáncer colorrectal se presenta de tres formas: esporádico, hereditario y familiar. El primero representa el 70% de los cánceres colorrectales en la población general, no hay antecedentes familiares.Los hereditarios conforman alrededor del 10% y se presentan asociados algunos a pólipos y otros no. Puede originarse por vía materna o paterna. Afecta a tres o más familiares en la misma línea. El 50% de la descendencia está expuesta al riesgo.En el caso del cáncer familiar representa el 20% de los casos. Constituyen familias en los que el cáncer se presenta más frecuentemente de lo esperado, pero no tiene un patrón hereditario consistente. Todas estas conclusiones están demostrando que indudablemente el cáncer tiene una base genética compleja.A pesar de que el pronóstico del cáncer colorrectal es relativamente bueno cuando se diagnostica en etapas tempranas, esta enfermedad sigue siendo una causa mayor de muerte por cáncer. Esto se debe al retraso en el diagnóstico. Los modos para investigarPara la detección temprana de la enfermedad, la ciencia médica cuenta con una modalidad que es el rastreo. Se trata de una estrategia de implementación poblacional para detectar una enfermedad en etapa temprana y asintomática con el fin de disminuir su mortalidad. Se trata de ir en búsqueda de la alteración de la célula antes que se malignice, antes del síntoma, ese es el desafío. Para ello, la población debe saber que se pueden realizar estudios que detectan esos cambios en el colon.En las personas que no tienen antecedentes familiares de cáncer de colon los estudios diagnósticos deben comenzar a partir de los 50 años. Aquellos que los tienen, a partir de los 40 años o 10 años antes de la edad del familiar más tempranamente afectado. Estos son datos que surgen de las estadísticas.Los estudios disponibles en nuestro medio son: sangre oculta en materia fecal anual. Se trata de la investigación de la hemoglobina que forma parte de los glóbulos rojos los cuales se mezclan con la materia fecal cuando hay una pérdida sanguínea. No obstante, existen múltiples causas de sangrado, una de ellas es el cáncer lo que obliga a continuar la investigación, aunque con este método muchas veces se puede llegar tarde al diagnóstico.Otra alternativa es el colon por enema, estudio radiológico con una sensibilidad y especificidad menor en el diagnóstico y ante la sospecha de una lesión se debe continuar con otros métodos de pesquisa, no obstante puede ser de utilidad.La videocolonofibroscopía es un estudio que permite una evaluación completa del colon y de hallarse lesiones, realizar biopsias o directamente su tratamiento en algunos caos.Más allá del método a utilizar para evaluar el colon, cobra importancia la concientización que la población debe asumir en la detección de esta dolencia.La implementación de estudios de rastreo de esta enfermedad presenta algunas dificultades. Una de ellas es el desconocimiento de la posibilidad de realizarlos por falta de información en este padecimiento, no así de otras enfermedades tumorales que tienen más difusión en la prevención.Otra problemática está relacionada con las limitaciones del acceso a las necesidades de salud básica por un segmento de la población y un sistema de salud en general colapsado, que no pone en práctica ninguna estrategia para detener y/o controlar esta afección, a pesar de las recomendaciones emanadas del consenso científico; situación por otra parte que se repite en otros países. ConclusiónConsiderando que en la Argentina se diagnostican aproximadamente 10.700 casos nuevos de cáncer de colon y recto por año, resulta por demás significativo que el sistema de salud debe adoptar las medidas indispensables para reducir su aparición. También, cada uno de nosotros debemos responsabilizarnos por nuestro organismo e ingresar el convencimiento de la prevención, único modelo que permite adelantarse a esta clase de padecimiento que azota a la sociedad, la diezma y ocasiona costos incalculables en aquellas personas que, una vez diagnosticado un cáncer de colon o recto, deben ser tratados. Los médicos de cabecera o de familia, en lo que a prevenir esta enfermedad se refiere, cumplen un rol trascendental para orientar a sus pacientes de acuerdo a los riesgos existentes.No nos debe invadir el temor de conocer como está nuestro cuerpo. Por el contrario, visitar periódicamente a nuestro médico de confianza y dialogar sobre la prevención de enfermedades como la que aquí se expone, redunda en beneficios en pos de nuestra calidad de vida que es en definitiva el objetivo de la medicina preventiva. (*) Dr. Hugo Agustín Cattelán- Médico especialista en Cirugía general- Dedicación en Proctología- Médico Legista ESTE CONTENIDO COMPLETO ES SOLO PARA SUSCRIPTORES
ACCEDÉ A ESTE Y A TODOS LOS CONTENIDOS EXCLUSIVOSSuscribite y empezá a disfrutar de todos los beneficios
Este contenido no está abierto a comentarios

