Una sociedad activa con sus miembros especiales
Una ciudad progresa por las divisas que produce, el empleo que genera, o los edificios que construye. Pero sobre todo por la atención que le brinda a aquellos de sus miembros con capacidades diferentes, procurando mejorarles su calida de vida.En la edición de ayer el diario hizo un repaso de la labor que realizan tres entidades no gubernamentales a favor del bienestar de chicos con algún impedimento motriz o intelectual.Tanto la Asociación Civil de Equinoterapia "El Establo", la Asociación Síndrome de Down, o la Asociación Santa Rita, son exponentes de ese rico entramado social e institucional de Gualeguaychú dedicado a la promoción humana.La presencia de estas entidades nos recuerda no sólo el valor de la solidaridad, sino la riqueza de la condición humana. Toda vez que detrás de las personas con capacidades diferentes, subyace un mensaje moral edificante.Hay algo maravillosamente conmovedor en la historia de esos chicos que desean crecer y ser felices. Y que necesitan para ello de especiales cuidados de padres amorosos y de maestros solícitos.En un mundo desalmado como el nuestro, tan egoísta y autosuficiente, cuya cultura exalta la voluntad de poderío, estas historias de vida se manifiestan, en un punto, contraculturales.En ellas sobrepujan no sólo las ganas de vivir; también sobreabundan actos cotidianos de amor de padres e hijos, de maestros y alumnos, en un círculo de recíproca ayuda y entrega.Nuestra interpretación materialista del desarrollo comunitario, nos hace miopes frente a aquellos emprendimientos que, como el que llevan adelante estas entidades, tienen un alto contenido moral y cultura.En este sentido, los alumnos, padres, maestros y amigos que están involucrados, como una verdadera comunidad dentro de otra, en promover el crecimiento de las personas con diferentes patologías, constituyen un "capital" invaluable.La acción desplegada por estas organizaciones no gubernamentales nos invita, además, a abrir la mirada sobre la problemática global de la discapacidad, contra todos los prejuicios.En efecto, es importante capturar el hecho de que las personas con algún impedimento físico o intelectual portan no obstante otras habilidades y potencialidades.Solemos estar incapacitados -valga la paradoja- para entender lo que estas personas están en condiciones de dar, en muchos casos verdaderas lecciones de vida, algo de lo cual suelen dar testimonio padres y docentes.Gualeguaychú tiene una larga tradición societaria vinculada a la integración y promoción de la niñez con capacidades diferentes. Fruto de la mancomunión, diversas instituciones están comprometidas con una labor social y cultural loable, que merece todo el reconocimiento.Aquí no sólo se pone en acto el valor de la solidaridad, sino que se aprovechan los conocimientos teóricos-prácticos más avanzados para la consecución de los objetivos propuestos.La equinoterapia, por ejemplo, es un método terapéutico de reciente aplicación en el país. Esta disciplina, que para muchos especialistas ya es una rama de la medicina del deporte, comenzó a desarrollarse en Alemania en la década del '70.Los expertos aseguran que el caballo es un medio excelente de rehabilitación para chicos con cualquier clase de problemas. Y que permite desarrollar el equilibrio, aumentar la fuerza y la flexibilidad muscular, y tomar conciencia del esquema corporal.Es decir, a la sensibilidad por mejorar la calidad de vida de las personas con algún impedimento, en la ciudad se suma el aprovechamiento de las modernas técnicas terapéuticas y pedagógicas de promoción.
ESTE CONTENIDO COMPLETO ES SOLO PARA SUSCRIPTORES
ACCEDÉ A ÉSTE Y A TODOS LOS CONTENIDOS EXCLUSIVOSSuscribite y empezá a disfrutar de todos los beneficios
Este contenido no está abierto a comentarios

