Una vida a flor de piel
El Dr. Benaim es un académico argentino con una impecable y nutrida trayectoria en quemados. Por Elsi Rodrí[email protected] Una historia de vida signada desde sus inicios profesionales a la especialidad que lo llevó a ser reconocido en nuestro país como el máximo referente médico en "quemados". Buscó luego profundizar sus conocimientos en EE.UU. Trabajó 28 años en el Instituto de Quemados. En 1981 creó la Fundación que lleva su nombre cuyos objetivos básicos son el mejorar la asistencia, contribuir a la enseñanza e incrementar la prevención en quemaduras y propulsar la investigación en la especialidad. El Prof. Dr. Fortunato Benaim tiene una trayectoria marcada por el compromiso y la ética. Está ubicado en las páginas de la historia de la medicina argentina como el hacedor en 1989 del primer banco de piel del país dentro de su fundación, que procesa y almacena tejido de donantes cadavéricos.El 19 de octubre cumplió 90 jóvenes años, un presente cargado de proyectos, una mente lúcida, un ser humano reflexivo: "Egresé de la Universidad de Buenos Aires en el año 1946, o sea que llevo 63 años en la profesión. La U.B.A. me permitió graduarme de médico, ejercer la docencia, y en tercer lugar poder seguir estimulando para perfeccionar el sistema educativo." ¿Qué diferencias hay entre aquella medicina y la presente?Es diferente, a mí me ha tocado vivir las dos épocas. En aquellos años en que me recibí había dos aspectos en la vida profesional, una era el ejercicio en el hospital público en forma gratuita, que era la forma de perfeccionar los conocimientos; el hospital era escuela de médicos. El otro rol en la profesión era el ejercido por la tarde en el consultorio privado. No existían ni las obras sociales, ni las A.R.T., ni las pre-pagas, ni ninguna de estas instituciones intermediarias para dar la prestación en salud. ¿Eso cambió la imagen del médico ante la sociedad?Sí, ahora es totalmente distinto, el médico no tiene la figura de antaño, venerada por los pacientes, sino que es un nombre en una cartilla de una institución y el paciente elige el profesional por simpatía con el nombre, a alguno de su vecindad o porque le recomiendan alguien dentro de la cartilla para que lo atienda.¿Esa situación no termina perjudicando a ambos, paciente y profesional?Eso dañó y opacó la relación médico-paciente que es el fundamento del buen entendimiento entre quien pierde la salud y quien trata de restablecerla, poco a poco se ha ido diluyendo. Las exigencias de las instituciones ponen al médico ante plazos breves para que poder atender a muchos pacientes en el menor tiempo. Estas razones económicas y burocráticas hacen que el médico no pueda establecer con el paciente el vínculo afectivo y fundamental, para poder brindarle sus conocimientos científicos.
¿Cómo fue que se inclinó hacia el tema quemados?Corría el año '48, yo era médico en le servicio de cirugía general del hospital Argerich, cuya jefatura ejercía el profesor Arnaldo Giódicce, y ese año, el 28 de diciembre hubo un incendio en el barrio de La Boca, que pertenecía al igual que en la actualidad a la jurisdicción de este hospital. Las casas en ese barrio eran precarias y al incendiarse una de ellas, hubo víctimas, ingresando a la guardia del hospital una familia completa de quemados.En aquel entonces no había nada organizado ni en el Argerich ni en ninguna parte del país como para atender este tipo de situación con quemados, entonces el Dr. Giódicce me llamó y me dijo: "Dr. Benaim, ocúpese de los quemados".
¿Qué hizo frente a semejante responsabilidad?En primer lugar lo tomé como corresponde, era la orden del jefe, y segundo, me representó un tremendo desafío, porque era algo totalmente novedoso. Así fue mi inicio en esta especialidad que es gran parte de mi vida. Eso me inspiró para que cuatro años después escribiera mi tesis sobre "Fisiopatología de las quemaduras y resultados obtenidos con el injerto de piel". Tuve el honor de que mi trabajo fuera premiado por la Asociación Argentina de Cirugía y bueno, así empezó mi trayectoria en quemados.
Seis décadas después no frenan su ímpetu profesional, su lucha continúa...Después de tantos años sigo luchando, ya que tengo reuniones con autoridades del Ministerio de Salud de la Nación, para que medicina del quemado sea reconocido como especialidad principal. Entre las 62 especialidades que reconoce el ministerio, con el aval del Consejo Federal de Salud no figura el tratamiento de las quemaduras, entonces muchos cirujanos generales y médicos con poca preparación se creen capacitados para atender estos pacientes, que cuando son graves ponen en riesgo la vida, y así es como diariamente vemos verdaderos desastres de tratamientos.
¿Cree que los medios de comunicación juegan un rol importante en lo que es prevención, en este caso de quemaduras?Los medios de comunicación no son importantes ¡son indispensables! Lamentablemente no siempre están a nuestra disposición, en general los medios no dan los espacios o son inaccesibles económicamente y no es fácil conseguir patrocinadores en tema quemados, para cubrir los gastos del espacio en radio, diario o televisión.
El 26 de octubre es una fecha especial para usted y para el tema quemaduras ¿es así Doctor?Ese día es el de la creación de nuestra fundación, en el año 1981, y la Federación Latinoamericana de Quemaduras, en reconocimiento a lo realizado por nuestra Fundación estableció el 26 de octubre como Día latinoamericano para la prevención de quemaduras. ¿Cuáles son las claves de la prevención?La prevención tiene dos ramas muy importantes, una es la estructural, es decir la seguridad en los elementos que utilizamos a diario, por ejemplo el cinturón de seguridad en el automóvil. La otra es la educacional donde si el automóvil tiene el cinturón, pero el que maneja no lo utiliza, estamos ante un incumplimiento de las normas de seguridad. En el final de esta reflexiva entrevista con el máximo referente en tema quemados de la Argentina, el Doctor Fortunato Benaim nos dijo: La palabra accidente pareciera algo ajeno a nosotros, pero en un 99,9 % es porque no cumplimos las normas y eso nos hace vulnerables y así suceden la mayoría de las hechos. La clave para prevención está en cumplimiento de las normas, educación y prudencia. Quiero remarcar que la mayoría delas quemaduras son evitables, y entonces hay que batallar en esas pautas preventivas que mencioné y por eso insisto en que los medios de comunicación deberían ser partícipes activos de la prevención. Profesor Dr. Fortunato Benaim- Académico de Número Academia Nacional de Medicina- Profesor Honorario de Cirugía Facultad de Medicina (U.B.A.)- Presidente y Director Médico Fundación Fortunato Benaim- Titular de la cátedra Quemaduras y Cirugía Reparadora de sus Secuelas, de la Universidad del Salvador
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