Una vida plena de sacrificio
Amalia y Norberto Sánchez, viven de lo que producen en su chacra de 5 hectáreas en Costa Uruguay Sur. Habitan una casa humilde en donde no sobra nada. No cuentan con energía eléctrica. Los pisos son de tierra, pero no cambian su lugar en el mundo por ningún otro. Por Fabián Miró[email protected] Los Sánchez superan la barrera de los 70. Norberto conocido como “Beto” tiene 74 y su hermana Amalia roza los 80. Ambos son solteros y “sin apuros” destacó Amalia. “Tuve un solo amor en mi vida, pero como falló después de 17 años quedé soltera, pero no me arrepiento, estoy feliz de vivir en el campo, junto a mi hermano” dijo en relación a su Norberto. Cuando llegamos a la chacra, acompañado de Roberto “Ñato” Melchiori, no dudaron en abrirnos las puertas de su casa. Fue “Beto” quien nos recibiera con la calidez y la sencillez de la gente humilde, no poniendo tapujo alguno a la hora de las preguntas y repuestas. Una vida llena de sacrificiosAmalia contó que “toda mi vida la he dedicado al trabajo. Ayudando a mi madre y hermanas en distintas tareas. Todas ellas se dedicaban a la costura. Trabajaban-recordó- para 5 tiendas de la ciudad, además de confeccionar bombachas de campo para los paisanos y gringos de la zona. Por la noche lo hacían a la luz de las lámparas de kerosene. Llegamos a llevar 80 piezas de costura en carro a las tiendas.La mujer recordó que sufrió tres hernias “levantando vacas flacas empantanadas” una de ellas “por trabajar sin aparejos”. Me operé-dijo- hace 20 años, pero seguí realizando otras tareas “ordeñaba siete vacas y hacíamos hasta seis quesos por día”.Consultada sobre si no le gustaría contar con el servicio de energía eléctrica, la respuesta fue contundente “con tener los techos me doy por hecha. Siempre vivimos así y estamos bien” expresó.Los pisos de la casa son de tierra. Cuentan con una cocina a leña “la utilizamos en invierno” y una gas que se usa en el verano.”No dejo por nada el campo. Es nuestro lugar en el mundo y somos dueños de hacer lo que queramos”Norberto por su parte, manifestó que la infancia que vivieron fue muy dura “pero estoy felíz de que haya sido así, porque cualquier inconveniente que se presente, vamos a estar preparado para afrontarlo”. Cursó estudios de nivel primario en la Escuela 12 en tiempos muy diferentes a los que nos tocan vivir “Se estudiaba hasta tercer grado, más no había y no nos daban nada como ahora que tienen comedores escolares y otras cosas”. En casa faltaba de todo “Mamá ordeñaba, pero los pocos litros de leche que obtenía los vendía y nosotros (seis hermanos) nos quedábamos mas de una vez sin tomar leche”. Las necesidades eran extremas “Con un lápiz, mamá hacía tres y con los envoltorios de los comestibles sacaba el papel para los cuadernos” Desde pequeño, Norberto le peleó a la vida “A los 14 años andaba a caballo, trabajando como peón recorriendo los campos, algo que no he dejado de hacer, salvo un par de años atrás, cuando una enfermedad me postró en la cama y tuve que vender todo el rodeo (unas 100 cabezas), pero me recuperó y sigo trabajando, contento de tener nuestra chacra y estar rodeado de animales “Los Sánchez tienen: ovejas, chanchos, caballos, pavos, algunas vacas , 12 perros. 110 guineas y 2 chivos”Por último Norberto recordó palabras de su madre que lo marcaran a fuego “no toquen jamás algo que no les pertenece. En todo caso pidan, pero jamás se lleven nada “. Caída la tarde, emprendimos el regreso a la urbe, mientras Norberto realizaba sus tareas cotidianas, tales como darles de comer a las guineas y encerrar las vacas que pastorea en las calles vecinales. El de los Sánchez es uno de los tantos casos de gente que no cambia el campo por las comodidades que ofrece el mundo moderno. Disfrutan de las cosas simples, como el de darle de comer a los animales y del amanecer y atardecer en el campo. No tienen quejas y no saben lo que es Internet, mensaje de texto, mercados a futuro. Viven dignamente el día a día. El único reclamo que efectuó Sánchez es el de que con el avance de la agricultura y particularmente la soja “nos quedamos sin campos en donde echar la hacienda”. Algo duro para un hombre que trabajara por décadas en tareas relacionadas a la ganadería en los campos de Costa Uruguay Sur.ESTE CONTENIDO COMPLETO ES SOLO PARA SUSCRIPTORES
ACCEDÉ A ESTE Y A TODOS LOS CONTENIDOS EXCLUSIVOSSuscribite y empezá a disfrutar de todos los beneficios
Este contenido no está abierto a comentarios

