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Provincia | Educación

Universidades de Entre Ríos se preparan para el ingreso de estudiantes sin título secundario

Por estos días, se reciben las inscripciones de esta población. El artículo 7 de la Ley de Educación Superior contempla este derecho pero no siempre se dan condiciones que habiliten el real acceso a la educación superior para quienes debieron abandonar sus estudios. Una mayoría de mujeres.

El derecho está consagrado desde 1995 cuando se sancionó la Ley de Educación Superior. Sin embargo, desde entonces, el artículo 7º de la norma ha permanecido, en general, en letra muerta.

Podrá haber habido experiencias parciales, planteos formales impulsados por un interesado, pero lo cierto es que sólo con una universidad que “acompañe” el proceso no hay plena vigencia del derecho.

Con el paso del tiempo, con mayor o menor ímpetu, en algunas facultades con más voluntad de inclusión que en otras, tanto la Universidad Autónoma de Entre Ríos (Uader) como la Universidad Nacional de Entre Ríos (UNER) han plasmado una serie de normativas y han acumulado experiencias en torno a el intento de garantizar este derecho, garantizando como una “excepción”.

Dice el artículo 7 que “todas las personas que aprueben la educación secundaria pueden ingresar de manera libre e irrestricta a la enseñanza de grado en el nivel de educación superior. Excepcionalmente, los mayores de veinticinco (25) años que no reúnan esa condición, podrán ingresar siempre que demuestren, a través de las evaluaciones que las provincias, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires o las universidades en su caso establezcan, que tienen preparación o experiencia laboral acorde con los estudios que se proponen iniciar, así como aptitudes y conocimientos suficientes para cursarlos satisfactoriamente”.

Impone responsabilidades a las instituciones educativas, a partir de una redacción nueva incluida en 2015. Se afirma que el ingreso en estas condiciones “debe ser complementado mediante los procesos de nivelación y orientación profesional y vocacional que cada institución (…) debe constituir, pero que en ningún caso debe tener un carácter selectivo excluyente o discriminador”.

2021

Por estos días, y hasta el 15 de septiembre, la UNER inscribirá a personas que se encuentren contempladas en esta normativa.

“La Universidad habilita y garantiza el derecho de acceso a la educación superior de las personas que no cuenten con título secundario. A fin de acompañar el proceso, el ingreso es complementado mediante instancias de nivelación y orientación profesional y vocacional”, se informa en la web de la institución.

Uader hace lo propio en las distintas facultades. En el caso de la Facultad de Humanidades, Artes y Ciencias Sociales (FHAyCS), la unidad académica con mayor cantidad de alumnos, se implementa en el marco del Programa Ingreso Permanencia y Egreso.

Los interesados en recurrir a este mecanismo para poder acceder a la formación en educación superior deben presentar un formulario, acreditar estudios primarios completos, dar cuenta de la instancia a la que se llegó en el nivel medio y presentar documentación vinculada a la trayectoria laboral.

Desde las universidades se ha aclarado que estas instituciones no otorgan el título secundario. En el caso de la UNER, en la instancia de nivelación se prevén el dictado de contenidos básicos en relación a Lengua, Matemáticas, Ciencias Sociales y Ciencias Naturales, atendiendo a las particularidades de cada carrera que requieren de mayor énfasis en uno u otro campo.

Una deuda

Alfonsina Angelino ha realizado asesoramiento pedagógico para instrumentar esta instancia en la Facultad de Trabajo Social.

“Esta artículo de la ley de educación superior existe desde que existe la ley. No ha sido muy conocido este derecho y esto es un asunto que tiene varias aristas. La UNER ha tomado la decisión política de hacerse cargo de esto, de esta pequeña ventanita de democratización del conocimiento. Fue este el sentido político que tuvo este artículo al momento de la sanción de la ley”, enmarcó el asunto en entrevista con el programa A tres bandas, por la radio de la Universidad.

“Hace mucho tiempo que esta. Pero no hace tanto tiempo que las universidades han tomado para sí esta responsabilidad de hacer materialmente posible este derecho”, insistió y profundizó en la experiencia ya andada por su facultad “que históricamente se pensó como una institución no excluyente y siempre ha buscado acompañar”.

Angelino consideró necesario que “se visibilice esta posibilidad, que se haga pública, que se ejercite este derecho porque no todas las instituciones alientan estos dispositivos del mismo modo”.

Mujeres

Valoró Angelino la experiencia del encuentro de los adultos en el ámbito de este espacio de acompañamiento. “Se encuentran quienes serán ingresantes de Ingeniería, de Económicas, de Salud. Son adultes que en general son mujeres lo que muestra la brecha de género que se produce”, dijo. Al respecto, amplió: “La mayoría son mujeres que hoy quieren ingresar a la Universidad después de haber dejado la escuela por múltiples razones, maternidades tempranas, crianza de hijes, cuidado de personas. Y acá se abre una puerta”.

Se ocupó en hacer saber que “hay equipos, hay disponibilidad, hay tutorías que están para acompañar esta decisión de ingresar a la Universidad”. El fin, en suma, es que el derecho que consagra la ley pueda plasmarse.

Destacó la importancia de fortalecer esta opción en una provincia como Entre Ríos que “tiene un desgranamiento en la escuela media de casi el 50% de quienes comienzan”. “Necesariamente es un tema que hay que atender. Nuestro sistema educativo tiene dificultades y la Universidad tiene su responsabilidad en hacer su parte”, subrayó.

Apuntó finalmente al contexto de pandemia que generó un cúmulo de escollos al tránsito escolar: “Esto es una vía de apertura, de democratización con todas las propuestas que la Universidad tiene para ofrecer. Se ha asumido la responsabilidad de hacer materialmente posible este derecho”, concluyó.

Fuente: Página Política

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