Urge cuidar la fauna autóctona
Existe la impresión de que en nuestros campos, aquí en Gualeguaychú, ya no se ven animales tan tradicionales como perdices, liebres, vizcachas, martinetas y lechuzas, por nombrar algunos.Es lo que dicen los baqueanos y corroboran los ecologistas: buena parte de la fauna emblemática se encuentra en distintos grados de riesgo, por efecto de la acción humana.El golpe a la biodiversidad, en realidad, es nacional. Argentina, un país con una riqueza original altísima, está sufriendo el colapso de sus especies tradicionales.El tema está siendo debatido en el 10° Congreso Internacional de Mamíferos, que se está realizando en Mendoza, con la presencia de 1.200 científicos."Los animales 5 estrellas de la fauna argentina están en serio riesgo de extinción", acaba de reconocer el naturalista y conservacionista Juan Carlos Chevez, al mencionar que la vizcacha ya es rara en la pampa húmeda."La forma más eficaz para extinguir una especia es erradicarle el ambiente donde vive", observa por su lado Claudio Bertonatti, de la Fundación Vida Silvestre.En nuestra zona, la transformación ambiental está liderada por la explotación agropecuaria, ligada al desmonte, pérdida de pastizales, desertificación y demás.En mayo último integrantes de la ONG "Aves Argentinas" estuvieron en Gualeguaychú, ocasión en la que advirtieron sobre la necesidad de preservar las aves de pastizales.Llamaron la atención sobre el tordo, señalando que en el mundo quedan solo dos poblaciones de este pájaro y una de ellas está en Gualeguaychú.Otras transformaciones ambientales, en términos generales, están conectadas con la contaminación del medio, por el uso de agroquímicos o desechos industriales.Otro factores humanos que son una amenaza para las especies son la caza y el tráfico de fauna silvestre. Se sabe, por ejemplo, que el mercado de "mascotas" está muy extendido.Por cierto que también se persigue a muchos animales (como la nutria o el zorro) a los que se sacrifica para aprovechar sus pieles. Hay todo un tráfico clandestino de especies que hace caso omiso de las leyes de protección.Otra amenaza es la introducción de especies exóticas. El ganado, por ejemplo, ha contagiado enfermedades a la fauna silvestre, y ha desalojado a especies de su hábitat.Los ambientalistas dicen que el turismo no planificado también contribuye a crear las condiciones para la pérdida de la fauna autóctona.Como se sabe, la naturaleza representa un todo orgánico cuyo equilibrio es muy frágil. En este contexto, la desaparición de una especie repercute negativamente en la totalidad.Al alterarse un eslabón de esta cadena, se trastorna el funcionamiento del ecosistema en su conjunto. En este sentido, la aparición de plagas se debe a la muerte de especies.A nivel local, por ejemplo, se habla de una proliferación de reptiles que estaría asociada a la mengua de aves rapaces (quienes se alimentan de aquellos), las cuales se ven afectadas por los agroquímicos.Estas sustancias también estarían matando a los sábalos en nuestros ríos. Impactando en el resto de la riqueza ictícola, dado que ello conlleva la muerte o la pérdida de los peces que le siguen en la cadena alimenticia.Se impone, en suma, el uso de los sistemas ecológicos dentro de un marco que no lesione la vida de las plantas y los animales."Los aviones, los autos, los barcos, los satélites, los cohetes espaciales, si se pierden todos pueden ser reconstruidos. Pero toda la técnica humana no podrá reconstruir jamás, ni los elefantes, ni las tortugas, ni la más insignificante mariposa, una vez que se la destruya", ha escrito el ecologista Franz Weber.
ESTE CONTENIDO COMPLETO ES SOLO PARA SUSCRIPTORES
ACCEDÉ A ESTE Y A TODOS LOS CONTENIDOS EXCLUSIVOSSuscribite y empezá a disfrutar de todos los beneficios
Este contenido no está abierto a comentarios

