Uso delictivo: los que roban en moto
Los arrebatos que se llevan a cabo desde una moto es una de las modalidades delictivas más extendidas en el país. Y ha dado lugar al neologismo "motochorro", unión de las palabras moto y chorro (ladrón). Pasar velozmente al lado de la víctima para sustraerle el bolso/cartera/portafolio, y hacerlo desde una moto, es el asalto callejero clásico, en un contexto donde la inseguridad se ha vuelto un tema obsesivo de la sociedad argentina.No es casual que en los medios de comunicación, incluidas las redes sociales, la palabra motochorro sea archirrepetida. La última información policial, tomada al azar, da cuenta que los pobladores de la ciudad bonaerense de Junín están aterrorizados por los delincuentes que circulan en moto.En esa ciudad de 100 mil habitantes, catalogada como "tranquila", hubo siete arrebatos en un día, aunque este tipo de ataque también ocurre con frecuencia en varios distritos de la Capital y el conurbano bonaerense.Aseguran que en Junín los chorros motorizados cometen sus fechorías preferentemente en las calles aledañas a las zonas bancarias y centros comerciales, siendo su blanco preferido las mujeres solas, quienes a veces salen del asalto seriamente heridas.En los manuales del delito de las policías argentinas se habla de que por lo general en la moto suelen viajar dos ladrones: uno maneja el vehículo y el acompañante se encarga del robo.La velocidad y la agilidad de la moto les permiten escapar muy rápidamente. Determinados patrulleros resultan obsoletos para perseguir a estos rodados más chicos, que con rápidas maniobras suelen perderse en el tránsito.Los motochorros también se especializan en salideras bancarias. Aquí un tercero actúa como "entregador", el cual cumple la misión de seleccionar a la víctima.Este individuo, que puede ser un empleado de la entidad bancaria o alguien disimulado entre los clientes del banco, le avisa a los delincuentes motorizados, para que puedan perseguir a la víctima y tras robarle fugarse velozmente.Gastón Aguirre, quien increpó a punta de pistola a un joven turista extranjero en el barrio de La Boca, en septiembre pasado, se ha convertido en el motochorro argentino más famoso.Lo que comenzó como un intento de robo en la capital argentina acabó convirtiéndose en un reality show. Y esto porque el turista canadiense Alexander Hennessy, la víctima que viajaba en bicicleta, registró todo el asalto con una cámara Go-Pro que llevaba en su casco, y luego subió el video a Youtube.De esta manera el episodio fue visto por los espectadores de canales de televisión de la Argentina y algunos extranjeros, como ABC o CNN de Estados Unidos, y en las redes sociales y sitios web de noticias.En tanto, en la Ciudad de Buenos Aires se aprobó una ley para controlar a los motochorros. La normativa prohíbe la circulación de dos personas en motocicleta en determinados horarios y los obliga, por otro lado, a llevar un chaleco identificatorio con la patente del vehículo.El ataque de motochorros, más allá de ser una modalidad delictiva en alza, en realidad pone sobre la mesa la cuestión de la inseguridad, sobre la cual hay un debate público en Argentina.
ESTE CONTENIDO COMPLETO ES SOLO PARA SUSCRIPTORES
ACCEDÉ A ESTE Y A TODOS LOS CONTENIDOS EXCLUSIVOSSuscribite y empezá a disfrutar de todos los beneficios
Este contenido no está abierto a comentarios

