Varias dudas, muchos interrogantes
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Variadas facetas presenta la actualidad. Por un lado el paro, cuya eficacia está en tela de juicio. Por otro, una proclamada lucha contra la droga cuyos resultados aparecen muy confusos y lejanos.Mario Alarcón MuñizNi tan grande ni tan pequeño. El paro del jueves último no alcanzó a conmover la vida nacional, pero tampoco fue un episodio menor e intrascendente. Una franja importante del universo laboral está disconforme con la situación y lo ha manifestado. No es el 85% que calcula Moyano, pero tampoco es el 25% que estima el gobierno. De todos modos, cualquiera fuere el índice de ausentismo, éste se produjo revelando que un sector de la población necesita ser escuchado y atendido.De poco sirve el paro general. Eso está demostrado. La anterior medida de fuerza del 9 de abril alcanzó mayor importancia por la adhesión del transporte automotor, que esta vez no se produjo, pero nada cambió entonces y probablemente nada cambie ahora.El gobierno insiste en cerrar puertas y ventanas. No escucha. Es el único dueño de la verdad. No lo conmueven las medidas de fuerza. Entiende que acceder a determinados reclamos más que un acto democrático, es un signo de debilidad. En último caso toma propuestas ajenas -por ejemplo la Asignación Universal por Hijo (AUH)- enarbolándolas como propias. Y no está mal, siempre que las cosas se hagan. Por lo general el único mensaje válido es el propio. Lo demás, si no es cháchara destituyente o bancada por los fondos buitre, se debe a una siniestra conspiración internacional, en una de esas extraterrestre.De ahí que no se esperen cambios respecto del impuesto a las ganancias. Tampoco se reabrirán las convenciones colectivas de trabajo. Así lo acaban de manifestar altos funcionarios como corolario de la huelga del jueves.Salario e impuesto La única novedad puede producirse en la semana que se inicia, pues el Consejo del Salario se reunirá mañana. Lo integran representantes del gobierno, el empresariado y los gremios, convocados antes del paro. Es probable que el organismo eleve el piso salarial, situado hasta ahora en 3.600 pesos mensuales. Beneficiará a las escalas menores, pero si el mínimo no imponible no se corrige, más trabajadores pagarán el impuesto a las ganancias.Ni hablar de la inflación, otro de los motivos del paro reciente y de las protestas casi cotidianas. El año pasado la cifra oficial de la inflación en la Argentina alcanzó el 37%, índice que -según como van las cosas- será superado al finalizar 2014. El gobierno uruguayo ha tomado medidas porque la inflación anual de su país pasó el 5% . Los índices de Colombia, Chile, Ecuador y Perú, son inferiores al 3% anual. No obstante, las estadísticas inflacionarias no le hacen ni fresco a la conducción económica. Las demandas sindicales o empresarias, menos aún.Violencia y drogaPor estos días parece recrudecer el problema de la violencia. No ya sólo de la inseguridad, que desgraciadamente es cuestión cotidiana, sino de la delincuencia violenta y frecuentemente asesina. Prescindimos de la enumeración de hechos porque estos son conocidos a través de los medios de comunicación. Cada día nos sorprende un nuevo episodio, tanto en los grandes centros urbanos donde la situación ya es crítica, como en nuestra provincia, inclusive en la zona rural. Así se pone de manifiesto la gravedad del problema, en buena medida vinculado con la droga.A fines del año último lo advirtió la Conferencia Episcopal Argentina, mediante un documento que tuvo amplia repercusión. Por la misma época alertaron los jueces federales de las provincias del norte. Poco después el presidente de la Corte Suprema de Justicia requirió una acción más efectiva. El mismo Ricardo Lorenzetti reiteró su demanda hace 15 días: "Nadie puede negar este avance (de la droga) en la Argentina", señaló el magistrado, vinculando el tema con el crecimiento de la inseguridad y reclamando políticas de estado porque "es urgente reaccionar ante este flagelo", añadió.A todo esto el gobierno, al concluir 2013, había designado a un sacerdote de Santa Cruz al frente del organismo encargado de combatir el narcotráfico y las adicciones (Sedronar). No aumentó los fondos presupuestados para esa función, que continuaron en 150 millones de pesos anuales, vale decir el 10% de lo que se destina (hasta ahora) al Fútbol para todos. No parece apropiado esperar milagros por más que se trate de un cura.No obstante, hace diez días se avanzó en Entre Ríos hacia la construcción de ocho centros de prevención de adicciones y rehabilitación. El padre Molina visitó Paraná y suscribió con el gobernador Urribarri un convenio a tal efecto. Durante la última semana el titular del Sedronar firmó convenios similares en Santa Fe y Corrientes. No se conocen montos, plazos de ejecución y demás detalles de las obras. El proyecto es muy interesante. Claro que a juzgar por los antecedentes y la falta de precisiones, conviene esperar antes de celebrar. Ya son muchos los globos desinflados.Once años despuésEl Senado provincial, mientras tanto, otorgó media sanción el martes a un proyecto que le asigna a la Policía la función de detectar y desarticular el narcotráfico en pequeña escala. Se comprobará la efectividad de esta iniciativa cuando se convierta en ley, se la reglamente y se la aplique. Por lo pronto, será indispensable la adecuada capacitación del personal policial para actuar en un terreno que hasta ahora le ha resultado complicado y adverso. Secuestrar cada tanto un paquetito de marihuana no parece suficiente cuando se habla de luchar contra la droga y el narcotráfico. Los mayores operativos, tanto en depósito como en tránsito, los ha realizado la Gendarmería.No se duda que se trata de una cuestión compleja que requiere un fuerte compromiso de las autoridades. Un chofer del gobernador llevaba 20 kilos de cocaína cuando fue detectado en mayo pasado por la Gendarmería de Rosario (era "ex chofer" desde abril, aclaró el ministro Bahl, procurando convencernos de que se hizo narco en una semana). Un ex titular del Sedronar, Juan Ramón Granero (ex odontólogo de Néstor K), está acusado de autorizar importaciones de efedrina por 20 toneladas anuales, cuando lo normal son dos toneladas. El secretario privado de Guerrero era Miguel Zacarías, también santacruceño, dos de cuyos hermanos integran el equipo de la Presidenta. La jueza Servini de Cubría procura determinar por qué razón los llamados telefónicos de Guerrero a la Casa Rosada y viceversa, coinciden con las fechas de autorización para importar efedrinaSon demasiados interrogantes. Nos abruman las dudas. Nadie puede hablar de complicidad. En todo caso sería ineficiencia. De cualquier manera es inaceptable once años después.
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