
Anuncio. "La nueva sociedad del Estado ha nacido renga"
La conocida inclinación del gobierno provincial a formular anuncios o proyectos que sólo nutren la publicidad, toma cuerpo en la creación de sociedades estatales que pasado cierto tiempo no funcionan, languidecen y se olvidan. Mario Alarcón Muñiz Dos semanas atrás nos referíamos en esta columna a la creación de Entre Ríos Salud, Sociedad del Estado, mediante un decreto que se conoció sorpresivamente, sin aviso ni comentario previo ni trámite público alguno, sin dejar margen a interrogantes y menos a sugerencias. Aquí está, es así, se terminó, a otra cosa. Es casi habitual.En los últimos años el Poder Ejecutivo ha impuesto la costumbre de obrar de esa manera. En todo caso, tratándose de asuntos de obligatoria intervención de la Legislatura, lo hace con el mayor sigilo aunque se trate de cuestiones relevantes, demandando pronto tratamiento, sin mayores estudios ni consideraciones. A la carrera, para evitar polémicas.Como consecuencia natural e inevitable, aparecen las sospechas. Con mayor razón si se trata de un decreto. Es el caso señalado. ¿Por qué tanta reserva? ¿A qué se debe el apuro, pase, pase, sin hacer ruido, en puntas de pié? Es de un centímetro el espacio entre esos interrogantes y la presunción de gato encerrado.Muy poco se ha hablado acerca de esta nueva sociedad constituida -conforme lo señalábamos el 23 de agosto pasado- para llevar a cabo "la administración general de los servicios de salud". Como estas funciones están a cargo, por ley, de un ministerio específico, se supone que debe modificarse la norma respectiva mediante el necesario tratamiento legislativo y el conocimiento de la opinión pública. Esto no ha ocurrido. Ni indicios hay de que puede suceder algún día.La nueva sociedad del Estado ha nacido renga. Como primer asunto, deberá entender en el equipamiento del nuevo hospital del PAMI que se construye en Paraná. Son muchos millones de pesos. Millones de la gente, claro. Resolverán tres o cuatro funcionarios. O menos. Después se verá... Más burocraciaLo grave del caso es que estas misteriosas invenciones no son nuevas. Este mes se cumplirá el segundo aniversario de la creación de la Compañía Entrerriana de Tierras, Sociedad del Estado. ¡Qué nombre! Uno lo lee desprevenido y piensa en Artigas, su Reglamento de Tierras (justamente se está conmemorando el bicentenario), Emiliano Zapata y la reforma agraria. Pero quedamos lejísimo. La CET está destinada a localizar y comprar terrenos para construir viviendas. No está mal. Debe saberse, sin embargo, que a esa tarea la cumple el IAPV desde hace 57 años. No parece muy confiable y para nada económica la creación de un organismo específico (¡otro más!) con oficinas, directores, jefes, secretarias, sueldos, viáticos, teléfonos, medios de movilidad e infinidad de etcéteras. Si esa estructura todavía no se montó con tal volumen, anda cerca. Por lo menos está prevista.En este caso hubo tratamiento legislativo. Se informó en setiembre de 2013, al aprobarse la ley, que "la sociedad tendrá por objeto la compra y venta de bienes inmuebles para facilitar el acceso a la tierra y construcción de viviendas, realizar loteos, urbanizaciones, mejoramientos de espacio del hábitat y regularización dominial, atendiendo especialmente las necesidades de trabajadores jóvenes, familias numerosas, desocupados y en general población con ingresos medios y bajos".Perdón por la insistencia: es lo que hace el IAPV desde 1958. Para corregir falencias o insuficiencias de ese organismo -que seguramente las tiene- no hace falta crear otra estructura burocrática, sino acomodar lo que ya existe y tiene experiencia. . Apenas un yuyal No es muy distinta otra sociedad, en este caso anónima con participación estatal mayoritaria, creada por ley 10206 en mayo de 2013. Se trata del mercado central concentrador de Paraná. Todavía no hay nada, pero ya tiene nombre: Néstor KirchnerLa norma autoriza al gobierno provincial a "contraer operaciones de crédito público para financiar las obras necesarias". El mercado funcionará en un predio de 16 hectáreas, en las inmediaciones del aeropuerto de Paraná, en terrenos donados por la empresa Aeropuertos Argentina 2000.La sociedad tiene por objeto "proyectar, construir y administrar, por cuenta propia o por terceros o asociada a terceros, el Mercado Central de Paraná". El capital social estará constituido por aportes del gobierno y entes estatales. Conforme lo establece la ley, los socios fundadores serán el Estado provincial, con participación mayoritaria, y la empresa estatal Sistema de Crédito de Entre Ríos (Sidecreer). De la administración se encargará un directorio, y "se invitará a participar a la Municipalidad de Paraná y a las entidades públicas y privadas interesadas", pero el Estado se reservará la mayoría de los votos..La nueva entidad deberá "asegurar el abastecimiento y la transparencia en la formación de los precios, principalmente de productos alimenticios, fortalecer la seguridad alimentaria y estimular el desarrollo de la producción entrerriana". Objetivos incuestionables, sin dudas. El único inconveniente es que después de dos años y medio, el mercado es sólo un instrumento de propaganda. Nada por aquí, nada por allá. Apenas un yuyal denominado Néstor Kirchner.Y hay otros casos de fantásticos vuelos de la imaginación, la publicidad o...¿algo más?.