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Sobre los esenciales (cambalache, siglo XXI mas vigencia que nunca)

Todo absolutamente todo lo que van a leer es una opinión personal y no pertenezco a ninguna franquicia.

Por Jorge Portela

Opinión

Siempre creí que lo esencial en la vida, más allá del amor materno, es el pan o comida, el techo propio y el trabajo.

Esas pequeñas grandes cosas hacen que la mayoría de las veces las personas tengan salud, en sus diferentes acepciones.Tendría que entender el señor Z, actual procurador del Tesoro, que no es ningún estratega ni esencial para la Republica, puesto que si él o yo falleciéramos miles de personas podrían hacer nuestro trabajo.

Creo que sí son mucho más importante -me voy a referir de ese modo porque considero que esencial no es nadie- la enfermería, los cajeros de supermercado, los choferes de colectivos, ni hablar los de líneas urbanas, el personal de fuerzas de seguridad o de salud, sobre todo los que trabajan en internación o traslado de pacientes, docentes y quizá me olvide de alguien. Pero si hay algo que tengo claro, es que los políticos no lo son.

En estos días se está vacunando a docentes y personal de fuerzas de seguridad, la realidad es que tendrían que estar vacunados hace rato y antes que miles de supuestos “esenciales” como políticos, representantes de la tercera edad que creo que ni por zoom se deben comunicar con los abuelos, cuyos representados andan a la deriva abandonados por todos. Chicos jóvenes cercanos al poder, cuyo principal riesgo es manejar papeles. Representantes de las diversas franquicias –así les llamo a los diferentes colectivos-.

Deben entender que cuidar a nuestros maestros es primordial, no que los políticos se cuiden ellos mismos. Seguramente a las personas les iría mejor sin su ayuda.El gobierno central de Buenos Aires enclavado en Puerto Madero, meca del lavado de dinero, y diferentes barrios cerrados, reclama que la vacunación es lenta en las provincias.

Quizá sea verdad, nadie sabe verdaderamente cuantas vacunas llegan al país. Lo que sí se sabe es que los administradores de los diferentes lugares de vacunación están condicionados con los famosos requisitos y deben solicitar certificados a cada persona que llega a vacunarse, cuando lo que se debería hacer es ir vacunando a todas las personas por franjas etarias desde los más viejos a los más jóvenes.

Dicen que las vacunas no alcanzan y es verdad, pero una de las causas para que esto pase es una mezcla de negligencia más especulación política y falta de plan B. Seguramente falló la gestión, termino famoso si los hay entre los políticos grupo del cual forma parte el ex Ministro que vive en Puerto Madero, vaya coincidencia.

Toda esta casta política convive en ese zoológico con las disculpas de los animales por la comparación.Actores privados quisieron comprar vacunas para sus empleados, no por solidarios sino que porque las cuentas que sacan son sencillas; conviene el gasto económico y no que el virus genere tantos enfermos que de manera obligada deban cerrar temporalmente sus plantas, pero desde el estado no se los autorizó.

Desde empresas automotrices a particulares fracasaron en este intento. Los políticos deben recordar que tanto las vacunas que compran y administran a discreción, lo hicieron con dinero de los impuestos, los cuales siguen aumentado al igual que sus salarios.

La última provocadora declaración de la diputada Fernanda Vallejos no hace más que demostrar lo disociados que están de la realidad los “importantes” de la política al compararse con algún privado que probablemente da trabajo a personas.

Si no le alcanza con su dieta, cosa que nadie le cree , que renuncie y vaya a trabajar como monotributista por 15000 para muchos municipios que se aprovechan de la necesidad de las personas.Los que asistimos a Hospitales públicos sabemos bien que el sistema público de salud está abandonado hace décadas y sólo se usa como botín político. Todos los inviernos colapsa.E

En el caso puntual de Gualeguaychú la cantidad de camas de Cuidados Intensivos en el sistema público es el mismo hace décadas, se agregaron camas con la pandemia por supuesto, y los héroes que trabajan en dichas unidades son los mismos o menos que antes. Además cobran sueldos miserables que ojalá fueran como los de la “importante” y estratega diputada Vallejos. Hasta hoy, las camas de internación general en el nuevo hospital no poseen oxigeno central y no es culpa de la dirección actual.

El Bicentenario se inauguró un par de veces y no hay nadie preso por la falta de finalización del mismo. Algo sí es indiscutible, el personal administrativo aumenta exponencialmente como en cualquier dependencia pública y los pobres enfermeros son dos o tres cada más de veinte pacientes.Lamentablemente estamos observando un aumento nuevamente de enfermedades asociadas a la pobreza.

Al perder muchas personas su trabajo no pueden afrontar los tratamientos de patologías crónicas preexistentes. Las obras sociales, sobre todo las sindicales, no le cubren casi nada a sus afiliadados y el aumento del costo de los medicamentos es muy difícil de afrontar por las mayoría de las personas.

Esto se ve reflejado en patologías de origen cardiovascular, diabetes, respiratorias, neurológicas degenerativas, ni hablar del aumento de las patologías de índole psíquico como trastornos de ansiedad, depresión, suicidios, cuyos pacientes muchas veces terminan internados por no poder cumplir los tratamientos.

Además están las directamente asociadas a la pobreza como la desnutrición y mal nutrición sobre todo en los primeros años de crecimiento de los chicos con todas las consecuencias que eso trae sobre todo para ellos en el futuro.Ni los “importantes” actuales o anteriores pudieron lograr generar trabajo genuino sin asfixiar, con leyes realizadas por legisladores levanta manos, a los privados con los cuales tendrían que trabajar en forma conjunta.

Los “importantes” de la política, la mayoría multimillonarios y no investigados el origen de sus fortunas , tendrían que entender que ellos no son empresarios , sino que administran el dinero de la sociedad y también deberían saber que no es un delito hablar de economía . Ni los inservibles anteriores o actuales pudieron resolver la inflación y eso es un delito, a las personas no les alcanza.

En un país con educación, trabajo y seguridad es muy difícil no progresar a pesar de los “importantes” y falta de independencia de los poderes.Si después de más de un año de pandemia y con la cantidad de fallecidos, la economía parada y los números no tan diferentes a otros países que no frenaron la actividad hacen pensar que el mayor miedo de los “importantes” de la política es volar por los aires y perder la representatividad de una determinada franquicia.

Volviendo a las incoherencias hay cosas incomprensibles para la mayoría de las personas como por ejemplo que el ingreso a los espectáculos deportivos, sobre todo en espacios abiertos, esté mal mal regulado.

La mayoría de las instituciones deportivas, todas sin finalidad de lucro, no tienen un fondos mi siquiera para cubrir los gastos mínimos que se le exigen ante cualquier evento pero si puede juntarse una gran cantidad de gente en otras circunstancias por ejemplo un velorio multitudinario, para darle apoyo popular a un político, o en las marchas y protestas de cada día, las cuales están autorizadas.

Definicion de franquicia: para que se entienda, sería algo como un permiso para explotar un producto, marca, actividad o en mi escrito me refiero a ideología.

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