Editorial | Educación

Un sitio donde aprender un oficio para la vida

Hoy la Escuela Técnica N°2, creada por el cura José María Colombo como un espacio para que los jóvenes pudieran aprender un oficio con el cual defenderse en la vida, cumple 99 años de fecunda labor y comienza así su camino al centenario.

Todas las casas de estudio tienen un sueño de origen, formulado en su momento por sus fundadores, y que le dan una impronta a su vida institucional. La Escuela Técnica que funciona en calle 9 de Julio N°195 no es la excepción.

La historia revela que fue pensada por un cura civilizador, y alentada por un grupo de entusiastas vecinos, con el propósito de ofrecer a chicos carentes de medios económicos la posibilidad de capacitarse para prosperar en la vida.

La Escuela de Artes y Oficios ‘Justo José de Urquiza’ –así se llamó en su origen- si bien arrancó su actividad educativa el 15 de marzo de 1920, fue inaugurada oficialmente el 20 de junio de ese año.

Don Joaquín Goldaracena hizo una valiosa donación con la que se adquirió el amplio edificio que antes ocupara el hospital de la ciudad, que es el mismo sitio donde hoy funciona el establecimiento, al que se le realizaron algunas mejoras edilicias con el correr de los años.

Según crónicas de la época, el día de la inauguración más de 100 chicos provistos de ropa y calzados por los organizadores de la escuela, iniciaron una nueva etapa en sus vidas.

Se trataba de niños de condiciones muy humildes –que hoy se asimilaría a los “chicos de la calle”- a los cuales el padre Colombo imaginó enseñarles oficios para sacarlos de la pobreza.

También darles una “formación integral” basada en principios morales y cristianos. La escuela, que cubría desde primero a cuarto grado, contó al comienzo con un internado y un comedor.

Además de las primeras letras, los alumnos recibían preparación teórica y práctica en mecánica, carpintería, herrería, panadería, escobería y zapatería. También, les enseñaban contabilidad y dibujo.

Realizaban actividades extraescolares como deportes y actividades al aire libre. El colegio tuvo una banda de música y no faltaron las veladas artísticas con obras de teatro y conciertos corales.

El 24 de marzo de 1948, la institución cambió su nombre por “Escuela Fábrica y Curso de Capacitación Obrera N°93”. Se incluyó desde ese momento el Ciclo Básico y los llamados “cuartos de término”, otorgándose los títulos de Auxiliares Mecánicos, Torneros, Carpinteros y Bobinadores.

El padre Colombo –alma mater del emprendimiento educativo- fue director del colegio hasta 1950, año en que falleció.

En 1964 cambió su denominación por “Escuela Nacional de Educación Técnica N°2 de Gualeguaychú”. En 1970, con la celebración de sus Bodas de Oro, se le agregó el nombre de su fundador. Y actualmente se denomina “Escuela de Educación Tecnológica N°2 'Pbro. José María Colombo'”.

A partir de 1972 se incorpora el Ciclo Superior de Electromecánica, que implicaba cursar en total seis años de nivel secundario en la escuela, a cuyo término los jóvenes obtenían el título de Técnicos Electromecánicos. En 1986 y 1987, se crean los Ciclos Superiores de Maestro Mayor de Obra y Computación, respectivamente.

Actualmente en la institución se pueden cursar también la Tecnicatura en Mantenimiento Industrial y el Profesorado en Educación Tecnológica, ambas carreras de nivel terciario.

Como quería el padre Colombo, en este lugar los jóvenes siguen aprendiendo un oficio para defenderse en la vida.

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